
La Guardia Civil ha interceptado un buque mercante en aguas de Cartagena y ha detenido al capitán por su supuesta pertenencia a una organización criminal dedicada a transportar inmigrantes y a falsear documentación. El capital del buque ha ingresado en prisión.
En la operación, denominada ‘Otomana’, han sido liberadas ocho personas de nacionalidad siria, presuntamente víctimas de esta organización criminal dedicada al tráfico ilegal de seres humanos.
La investigación se inició gracias a la colaboración y cooperación entre agencias europeas, cuando la Guardia Civil fue alertada del tránsito de un buque que era empleado por esta organización criminal internacional para el tráfico de personas, oculto bajo la apariencia de un mercante de transporte de ganado.
La investigación se vio precipitada por la interceptación de dos de personas en el municipio de Mazarrón que, al parecer, procedían del buque y que habían aprovechado la cercanía con la costa para abandonarlo.
Con estos antecedentes, la Guardia Civil abordó el barco para inspeccionarlo, ya que en esos momentos se encontraba frente a Cartagena.
Documentación marítima falsificada
Después de identificar al capitán, los agentes examinaron la documentación marítima y comprobaron que la correspondiente a ocho personas había sido falsificada para justificar su presencia en el barco como miembros de la tripulación.
Asimismo, se pudo constatar que estas personas se trataban de ciudadanos sirios que carecían de formación o cualificación para tareas marítimas aunque durante el trayecto, al parecer, habían sido obligados a trabajar en el barco en condiciones de explotación laboral.
Después de varios meses embarcados y, ante el temor de que la promesa de arribar a territorio europeo no se cumpliría y que, finalmente, serían desembarcados en un país árabe que podría suponerles la devolución a sus
países de origen, forjaron un plan para abandonar el barco.
Modus operandi
Del análisis de la información obtenida, ha permitido determinar que la forma de actuar se iniciaba con la captación de ciudadanos de origen sirio y de personas originarias de otras zonas en conflicto, a los que ofrecían su traslado a Europa por unos 13.000 euros.
Para ello, habrían adquirido un buque ganadero, con bandera de un tercer país, dándoles ficticias tareas marinas a los migrantes, superando con ello el número de personal necesario para este tipo de transportes marítimos.
La colaboración entre agencias europeas ha permitido conocer que el buque habría cambiado de denominación hasta en tres ocasiones, para dificultar su rastreo y monitorización por los distintos cuerpos policiales.
La operación ha sido llevada a cabo por unidades del Servicio Marítimo Provincial, del Grupo de Información, de la Oficina de Análisis e Investigación (ODAIFI) del Servicio Fiscal y de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, con el apoyo de la Corporación de Prácticos de Puerto de Cartagena.
El detenido y las diligencias instruidas fueron puestos a disposición del juzgado de Instrucción de Cartagena, cuyo titular ordenó el ingreso en prisión del detenido, así como la incautación del buque.







