
La previsión de crecimiento económico del Gobierno de España ha vuelto a recibir un nuevo revés. En esta ocasión ha sido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la que ha revisado fuertemente a la baja sus previsiones de crecimiento para el país, que deja en un 4,5%, muy por debajo del 6,8% que había estimado en septiembre y del 6,5% que mantiene el Ejecutivo de Pedro Sánchez contra la opinión de todos los grandes institutos de coyuntura.
En su informe de Perspectivas Económicas publicado este miércoles, la OCDE también reduce de forma importante sus expectativas para 2022 al 5,5%, lo que significa 1,1 puntos menos de lo que había anticipado hace poco más de dos meses.
Sigue los pasos de la CE y la agencia Moody's
A pesar del optimismo del Gobierno español en referencia a sus previsiones de crecimiento económico, tanto para este año como para el 2022, tanto ahora la OCDE como anteriormente la Comisión Europea (CE) y la agencia de calificación crediticia Moody's ya habían estimado muy por debajo dicho crecimiento.
Así, durante el pasado mes de noviembre, la CE rebajó en más de un punto y medio las expectativas españolas, al igual que Moody', que predijo para el próximo año una recuperación del 6% frente al 7% del Gobierno de Sánchez.
La consecuencia de todo eso es que España no volverá a recuperar el nivel de actividad que tenía a finales de 2019, antes de la pandemia, hasta el primer trimestre de 2023.





