Administración de Lotería donde se produjo el intento de estafa en marzo de 2019
El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha rebajado de 18 meses a un año de cárcel y a una multa de 360 euros a un lotero de Cartagena que, tras comprobar un boleto de La Primitiva del 30 de marzo de 2019, se quedó con el reguardo de los números del sorteo y no pagó el premio a su legítimo propietario.
Ginés Bernal es un vecino de Cartagena que habitualmente jugaba a la Lotería Primitiva, siempre con los mismos números. En la quinta semana se marzo de 2019 hizo dos apuestas para los sorteos del jueves y del sábado. Cuatro días después del último de los sorteos, el 3 de abril, acudió al establecimiento en el que depositaba la lotería en la plaza de Serreta para comprobar si había sido premiado. El lotero lo comprobó, pero negó que tuviera ningún premio, aunque cinco números acertados y el complementario le habían supuesto ganar 55.733 euros.
Fue más dos días más tarde cuando Ginés Bernal reconoció los números acertados y reclamó el pago al lotero. Éste le dijo que no tenía ningún boleto con esos números aunque, como se comprobó más tarde, el titular de la administración de lotería había accedido hasta en tres ocasiones a la terminal que comunica las administraciones con la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) para verificar que tenía en su poder un resguardo por un valor superior a los 55.000 euros.
El estafado se puso en manos de los abogados Javier y Soledad Meseguer Barrionuevo, quienes presentaron la denuncia y no solo lograron una condena para el lotero hasta en tres ocasiones (Primera Instancia, Audiencia Provincial y Tribunal Superior de Justicia), si no que consiguieron que la Selae retuviera en principio el dinero del premio y tres meses más tarde (en julio de 2019) se lo pagara al denunciante sin necesidad de esperar a la sentencia definitiva.
Javier Meseguer Barrionuevo ha mostrado sus satisfacción por estas sentencias, pero especialmente por conseguir que Loterías y Apuestas adelantaran el pago, lo que supuso un alivio para Ginés Bernal quien, de otra forma, hubiese tenido que esperar dos años y medio a que finalizara el litigio judicial.

