
Los costes laborales se situaron en el tercer trimestre del año en una media de 2.648,87 euros por trabajador y mes, con un incremento del 4,9% respecto al mismo periodo de 2020. Asimismo, los costes salariales aumentaron un 5,0% y alcanza los 1.952,37 euros de media. Por su parte, los otros costes crecen un 4,5%, situándose en 696,50 euros por trabajador y mes.
En la Región, el coste laboral se situó en 2.387,32 euros, un 4% más, y el salarial en 1.738,35 euros, lo que representa un incremento del 3,7%.
El coste laboral se incrementó por el mayor número de horas efectivamente trabajadas este trimestre. A su vez, también se debió a la disminución del número de horas no trabajadas por la reducción de las fiestas disfrutadas y, especialmente, de las horas no trabajadas por razones técnicas, económicas, organizativas, de producción o fuerza mayor –incluye el tiempo no trabajado de los trabajadores afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE)–, que compensan el aumento de las horas no trabajadas por vacaciones.
Los trabajadores acogidos a un ERTE continúan perteneciendo a la plantilla de sus empresas, pero no son remunerados con salarios sino con prestaciones aportadas directamente por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y en algunos casos, complementadas por las propias empresas. Además, las cotizaciones sociales a cargo de los empleadores de estos trabajadores así como de los que se reincorporan a la actividad tienen exoneraciones.
Del coste total por trabajador y mes en el que incurre un empleador por la utilización del factor trabajo, 1.952,37 euros corresponden a salarios y 644,23 euros, a cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social. El resto corresponde a indemnizaciones, prestaciones sociales, y otros.
El coste salarial, que comprende salario base, complementos salariales, pagos por horas extraordinarias, pagos extraordinarios y pagos atrasados, medidos en términos brutos, sube un 5,0% en tasa anual, pasando de 1.859,12 a 1.952,37 euros por trabajador y mes.
Si se excluye el factor variable de los salarios (pagos extraordinarios y atrasados), se obtiene el coste salarial ordinario, que varía un 5,2%. Los otros costes (costes no salariales) aumentan un 4,5%. Su principal componente, las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, crece un 5,2%. En la variación de las percepciones no salariales destaca la disminución de las prestaciones sociales directas.

