Díez de Revenga e Isabel Franco, junto con los responsables de la Fundación Cepaim
La Comunidad Autónoma garantiza el hogar a 2.400 familias afectadas por la crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus gracias a los 3,4 millones de euros que ya han recibido en ayudas de emergencia social de la vivienda para el pago del alquiler, y de los suministros básicos de sus viviendas.
Esta línea de subvenciones forma parte de las políticas de hogar del Ejecutivo regional, que puso en marcha en cuanto detectó las primeras dificultades económicas, con el fin de evitar posibles desahucios y proporcionar el acceso inmediato a una vivienda. En total, hasta la fecha ha destinado nueve millones de euros a estas ayudas que gestiona en colaboración con organizaciones no gubernamentales.
El consejero de Fomento, José Ramón Díez de Revenga, y la vicepresidenta y consejera de Familias y Política Social, Isabel Franco, visitaron este lunes las instalaciones de Cepaim, una de las entidades colaboradoras, donde hicieron balance de estas subvenciones que siguen disponibles “con el objetivo de ayudar al mayor número posible de familias a acceder o permanecer en su hogar”.
“El hogar es uno de los pilares básicos de nuestro sistema social y desde el Ejecutivo regional, de la mano de las entidades sociales, ayudamos a las familias que lo necesitan a acceder o permanecer en su vivienda porque queremos evitar que una sola familia se vea forzada a tener que abandonarla, como sucedió en la anterior crisis”, señaló Díez de Revenga.
Además de las entidades sociales, también participan los ayuntamientos que, a través de sus Servicios Sociales y los centros de atención especializada para mujeres víctimas de violencia (CAVI), determinan la situación de especial vulnerabilidad de las familias.
Por su parte, Franco destacó "el trabajo transversal entre consejerías, entidades, servicios sociales de atención primaria de los ayuntamientos, y los CAVI, que trabajan codo con codo para proteger a los que más nos necesitan".



