
Cuando hablamos de economía local, como la de Murcia, siempre debemos pensar en que va a depender mucho de lo que pase en España y de lo que ocurra en el resto del mundo, pues la globalización ha hecho que estemos muy subordinados a lo que ocurre fuera.
Por eso, parece que las perspectivas para la región murciana no son tan buenas como cabría esperar y las previsiones económicas de España se están revisando a la baja constantemente.
Un crecimiento del PIB del 5,7 % en 2022
El 2021 ha sido un año de crecimiento en Murcia y en España. No obstante, veníamos de una de las mayores bajadas de PIB desde la Guerra Civil, de forma que el país no podía hacer otra cosa que crecer a buen ritmo.
De hecho, se espera que durante el 2022 el crecimiento de PIB español sea del 5,7 % y algo similar ocurra en Murcia tras la corrección a la baja de las perspectivas del Gobierno por parte de varios organismos internacionales como el FMI.
La inflación se puede comer ese crecimiento
Una tasa de crecimiento de más del 5 % anual es muy buena y con esas cifras se crea empleo, pero no debemos olvidar el fantasma de la inflación que ahora mismo está en el 5 % en España y tiene cifras similares en todo el mundo desarrollado.
Eso significa que la inflación se va a comer el crecimiento, que puede ser pírrico en Murcia si tenemos en cuenta que buena parte de ese 5 % se debe a la energía, tan necesaria en nuestra región en el sector de campo que necesita electricidad y combustible para trabajar las explotaciones y regar.
La variante Ómicron suma más incertidumbre
En Murcia los datos nos dicen que el sector turístico genera alrededor del 10 % de los puestos de trabajo, lo que es una cifra muy importante.
Este sector ha vivido unos meses desastrosos, primero con cierres totales y luego con limitaciones, que amenazan con volver justo ahora que se habían retirado por completo debido a la variante Ómicron del Covid.
Parece que esta mutación es muy contagiosa y las cifras baten récords día tras día, de manera que los presidentes autonómicos están pidiendo restricciones duras que pueden llegar a la hostelería justo en uno de los mejores momentos del año para este sector.
El crecimiento real está en el aire
Nuestra región se va a aprovechar del crecimiento del PIB y del aumento de la inversión pública en los nuevos presupuestos, pero lo cierto es que el año 2022 llega con mucha incertidumbre en lo económico.
El mayor problema es que la electricidad y los combustibles no parecen tocar techo, lo que está ahogando tanto a los particulares (que cada vez dedican más dinero a pagar estas facturas) como a los negocios, alguno de los cuales están al límite de la supervivencia.
De esta manera, el crecimiento en 2022 va a depender mucho de que los precios de la energía se moderen, del control de la inflación y sobre todo del Covid al demostrarnos la nueva variante que un repunte puede aparecer cuando menos lo esperamos.



