
Se estima que en España hay 10.000 puestos de trabajo en el ámbito de la tecnología que no se pueden cubrir actualmente por la escasez de perfiles cualificados, según datos del informe “El desafío de las vocaciones STEM” realizado por DigitalES.
Las sociedades que cuentan con más avances tecnológicos son las que menor tasa de desempleo presentan, lo que pone de manifiesto que cuanto mayor sea la innovación, mejor es la producción e inferiores los costes de los diferentes procesos de selección, lo que provoca una mayor contratación de profesionales cualificados. Según estos mismos cálculos, en nuestro país, podrían crearse alrededor de 1.250.000 puestos de trabajo en cinco años.
Si por algo destaca la tecnología es por su capacidad constante de avanzar, haciendo necesaria la actualización de los conocimientos. Los profesionales STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) deben renovarse de forma constante, ya que aplican de manera integrada los conocimientos de las diferentes materias, para avanzar en la resolución de problemas diarios y construir soluciones innovadoras que emplean tecnologías disponibles de forma crítica y reflexiva.
Menor brecha salarial
Los trabajos tecnológicos presentan una brecha salarial de género inferior y, mientras que en el resto de las profesiones esta diferencia puede superar el 12%, en el caso de las ingenierías, no llega al 6%, según informe de la Fundación CYD.
A pesar de ello, el porcentaje de mujeres estudiantes de ingeniería presenta un estancamiento desde hace años, quedando en tan solo el 21,5% del total de estudiantes de grado y el 30,1% de los de máster según el informe de Datos y Cifras del Sistema Universitario Español publicado en 2020-2021 por el Ministerio de Universidades.





