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ENTRE TÚ Y YO

Como el culo de un bebé. Las envidias del yin y el yan

Víctor Salvador Jueves, 27 de Enero de 2022 Tiempo de lectura:

 

       ¿Has envidiado la piel de las geishas alguna vez?

 

       ¿Gastas un tarro de make up a la semana para no afrontar tus imperfecciones?

 

       Pues no te preocupes, tengo la solución.

 

       Opción 1: Vende todo, saca un billete de avión de ida solamente a Corea del Sur (no te confundas con la del norte) y aprende a cantar en karaoke y a hacer muchos bailes de tik tok.

 

       Opción 2: Seguir leyendo (yo me lo pensaría antes de responder a las opciones).

 

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        Sí, sí, el órgano ese que tenemos que es el más extenso de nuestro organismo y que puede llegar a cubrir una superficie de 2 m2 y pesar hasta 10 kg, también es un descarado y no se esconde nada. La piel muestra sus sentimientos tal cual le llegan. Es un órgano claro y trasparente que nos sonríe si le gusta algo mostrando todo su empleador, belleza, luminosidad y frescura. Pero por el contrario si algo va mal en nuestro interior, nos muestra su peor versión y saca a pasear imperfecciones como granitos, manchas, rojeces, descamaciones, etc. y ahí sí que debemos ponernos alerta.

 

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       Vamos a aprender de Asia en este aspecto concreto, porque hay otros factores muy interesantes también que ya abordaremos en otros artículos.

 

       Las asiáticas son las que más se cuidan del mundo y de entre ellas, las coreanas son las reinas, desbancando a las japonesas y sus famosas geishas.

 

       Siempre hemos dicho eso de piel de porcelana cuando hablamos de esas pieles y eso como decía la serie de Fama, “buscáis la fama, pero la fama cuesta, pues aquí es donde vais a empezar a pagar... con sudor”. Pues más o menos. Nada es fácil y rápido si no hay una rutina, constancia y esfuerzo.

 

      Un dato interesante es que las chicas entre 15 y 19 años pasan una media de 30 min de cuidado facial por la noche en un porcentaje de 85% al igual que las mayores de 60 años. Y las de 40 a 50 años es el nivel más alto que el 92% de las encuestadas hacen ese ritual.

 

     ¿Cómo se ha quedado el cuerpo? Pues manos a la obra.

 

      Lo que sí es cierto que ha esta súper rutina que en occidente no hacemos ni por asomo, se suma una alimentación muy rica en arroz que lleva vitamina B y ácido linoleico entre otros ingredientes, y que ayuda a la regeneración de la piel. La soja que nutre mucho la piel y facilita la regeneración. Algas ricas en vitamina c y B-carotenos. Pescados ricos en omegas y con proteínas que hacen que los fibroblastos nos generen más colágeno. Y de beber, algo muy rico como un té verde.

 

      Pues hasta aquí la dieta de hoy y seguro que dentro de todo esto encontramos en nuestra cocina este tipo de alimentación y no hace falta que estemos todos los días en los restaurantes asiáticos que cada vez son tan aclamados y dan una variedad increíble y rica, saliendo del rollito de primavera y el arroz tres delicias (en privado @victorsalvadortutu podemos debatir sobre sitios).

 

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       Respecto a lo extremo, evitan mucho tomar el sol en exceso y por eso vemos siempre sombrillas por la calle como paraguas, viseras y gafas de sol. Ojo para los negociantes, lo de los paraguas de sol, es de visionario. Y más si sabemos que el 80% del envejecimiento, viene dado por las radiaciones solares que es lo llamado fotoenvejecimiento, generando radicales libres, originado a su vez manchas y pérdida de colágeno.

 

       Hacen rituales de doble limpieza facial y nosotros aquí, a veces se nos olvida hasta desmaquillarnos por la noche. Yo también quiero tener el brazo y el toque de Nadal, pero jugando una pachanga de amigos con raqueta una vez cada muchos meses, no se consigue.

 

       La moraleja es esa, que la constancia y la rutina dan el éxito y, sino que se lo digan a mis entrenadores personales o a mi centro de belleza de cabecera que me saben aconsejar estupendamente, crearme rutinas y hacer que mi cuerpo y mente vayan en el mismo sentido y dirección.

 

      Me voy a plantear poner un asiento en el aseo para esos 30 min.

 

      Feliz piel y sonrisa.

 

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