Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander
El Banco Santander obtuvo un beneficio atribuido de 8.124 millones de euros en 2021, frente a unas pérdidas de 8.771 millones el año anterior, cuando el banco realizó una actualización del fondo de comercio y de los activos fiscales diferidos (DTAs) sin efecto en caja.
El beneficio atribuido de 2021 es un 25% superior en euros corrientes al obtenido en 2019, antes de la pandemia. Excluido el cargo neto por valor de 530 millones de euros por costes de reestructuración realizado en el primer trimestre de 2021, el beneficio ordinario en 2021 fue de 8.654 millones, un 78% más que el año anterior. En el cuarto trimestre del año, el banco obtuvo un beneficio atribuido y ordinario de 2.275 millones de euros, un 5% más que el trimestre anterior y el mejor resultado ordinario trimestral en 12 años.
La entidad informa de que un repunte de la actividad, con un crecimiento de los préstamos del 4% y de los depósitos del 6% que permitió un sólido aumento del margen de intereses y de los ingresos por comisiones, impulsó estos buenos resultados.
También ha habido una mejora de la calidad del crédito, lo que normaliza el nivel de dotaciones para insolvencias, que bajan un 37%. Esta reducción se debe en parte a una liberación de provisiones constituidas para hacer frente a la pandemia por valor de unos 750 millones de euros, gracias al crecimiento en las economías en las que opera Santander y la buena evolución de la cartera de crédito.
Los ingresos en 2021 ascendieron a 46.404 millones de euros, un 7% más que el año anterior en euros constantes, por el crecimiento de clientes (+5 millones) y a la mejora de actividad en todas las regiones y todos los negocios.







