
Domingo muy temprano, el día aún tiene ese gélido color frio que engatusa, el sueño se siente en las palabras y con los pies inmersos en el mar para salir a un entreno con su adictiva intensidad, muchos se preguntan ¿porque no se quedan en casa durmiendo y desayunan churros viendo a Nadal?
La respuesta la encuentras en una conversación que trata sobre el bienestar o llámalo salario emocional, ¿cómo lo explicarías?
Si preguntaras a un deportista de elite como Rosa, P, te diría que es lo que le hace feliz, ¿porque dejar un deporte mayoritario en la elite y disfrutar en un deporte minoritario? (contesta con la pregunta con otra que te hace pensar en seco).
También me cautivó como se cruzaba una definición de Ibañez, R quien lo define como algo intangible y no económico. Aquellas pequeñas acciones que te hacen sentir parte de algo y te sientes acompañado en todo momento y sin miedo a equivocarte. La motivación de querer llegar al trabajo porque te sientes importante y eres una pieza más dentro del engranaje.
En los últimos años, en el ámbito de los recursos humanos, ha adquirido una cierta notoriedad el término «salario emocional», como fórmula novedosa para retener y atraer talento a las empresas. Con la recuperación de la normalidad, el salario emocional vuelve a cobrar auge como una herramienta de gestión de los recursos humanos que pretende, a través de la motivación y el incentivo a los trabajadores, mejorar su rendimiento, resultados y productividad.
No se trata, sin embargo, de cualquier fórmula de incentivo, sino que hunde sus raíces en diversas teorías psicológicas entre las que destaca la inteligencia emocional. Es el bienestar personal lo que pretende retribuir el salario emocional, como vía indirecta para mejorar la competitividad y productividad de la empresa.
El término salario emocional es tan desconocido como nebuloso. En los últimos años, la motivación eficaz de los trabajadores es una inquietud constante de los RRHH de cualquier organización. Actualmente las organizaciones dedican la mayoría de su tiempo a crear estrategias sobre sus negocios, de ventas, de crecimiento, de marketing, financieras y de fidelización de sus clientes etc., pero en muy pocas ocasiones crean estrategias de compensación para sus empleados y de fidelización para los mismos. Siendo este el reto más importante para retener sus mejores talentos, se puede concluir que, si existe una relación directa, debido a que el salario emocional va camino a convertirse en el principal motivador de los trabajadores, permitiéndole a este trabajar confortablemente evitando el estrés y aumentando su rentabilidad laboral.
Las organizaciones ya no solo pueden considerar al trabajador como un elemento más de la empresa, por el contrario, deben ser considerados como el elemento más importante de la organización perseverando en conseguir los estándares de rendimiento y desempeño más altos, descubriendo talentos, conservándolos, evitando la rotación de empleados que pueda haber dentro de una organización. (Sanchez de la Vega, 2015).
Para los gestores en las empresas es de vital importancia saber cuáles son los factores que motivan a su personal, como son sus reacciones y acciones, con el fin de comprender que es lo que el auto motiva y que no, esto podría determinar una de las claves del éxito en las organizaciones (Rubinsztejn, 2013)
Al analizar el salario emocional, queda claro que está desarrollándose su uso a nivel mundial, convirtiéndose en uno de los componentes primordiales del clima organizacional de cualquier empresa.
Debe mantenerse el equilibrio entre el salario tradicional y el salario emocional, ya que ambos están íntimamente relacionados, por lo tanto, ya no puede brindarse sólo beneficios económicos al colaborador en una organización, complementándose necesariamente esto con premios, felicitaciones y permisos.
A nivel personal, mi salario emocional con cada viaje compartido llena la cuenta de tal manera que me siento rico.
Gracias, nos sentimos en el próximo viaje.

