Pablo Casado abandona el hemiciclo tras intervenir en la sesión de control al Gobierno
Como cada miércoles, esta mañana volvían a tener un cara a cara el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el aún líder de la oposición y del PP, Pablo Casado, quien renunciaba a hacer una pregunta y en cambio había elaborado un discurso de despedida del Congreso. En esta ocasión lo llevaba escrito y lo leyó, algo inusual en Casado.
Su intervención ha sido un testamento: “Yo entiendo la política desde la defensa de los más nobles principios y valores, como el respeto a los adversarios y la entrega a los compañeros. Todo para servir a España y que nuestros hijos tengan un futuro mejor”, ha dicho un Casado al que se veía abatido. También recordó que hoy se cumplen 41 años de la intentona de Golpe de Estado en 1981.
El presidente Sánchez le deseó “lo mejor en lo personal”, y ahí acabó todo. Pablo Casado, que había sido ovacionado por sus diputados puestos en pie, se levantó del escaño y se dirigió a su despacho seguido por apenas tres compañeros de bancada: Pablo Montesinos, Ana Beltrán y Antonio González Terol.
Ya en la segunda pregunta hacia el Gobierno, que esta vez no la formuló el hasta ayer secretario general Teodoro García Egea, si no la portavoz Cuca Gamarra, Sánchez garantizó que no aprovechará la crisis que vive el Partido Popular para convocar elecciones generales anticipadas.



