
Duplicar las ventas entre 2018 y 2019 no ha sido suficiente para que Salazones Valera, de Mazarrón, evitara presentar concurso de acreedores. Así lo ha aceptado el titular del Mercantil número Tres de Murcia, Leandro Blanco, quien ha nombrado administradora concursal a la abogada valenciana Sonia Gimeno.
Esta empresa con más de 40 años de experiencia y constituida en 2010 como Pescados y Salazones de Mazarrón, registró en 2019 (último balance conocido) un volumen de negocio de 4,7 millones de euros, prácticamente el doble que el año anterior. No obstante, el resultado fue de unas pérdidas de 90.000 euros y una deuda de 1,4 millones.
Con una docena de trabajadores, es una de las firmas con mayor prestigio y reconocimiento en su sector, por lo que la familia propietaria cree que podrá renegociar este pasivo y mantener su actividad tanto en la fábrica como en la tienda física y más reciente su tienda online.







