Déjate sorprender por Arco
Con la llegada de Arco, Madrid se convierte durante unos días en el escaparate internacional del arte contemporáneo. La ciudad se llena de ferias paralelas y de eventos en los que poder disfrutar de las novedades de un sector que está siempre en continua evolución. La edición de este año ha contado con 185 galerías de 30 países. No está nada mal. Los profesionales allí presentes comentaron con cierta satisfacción que se estaban recuperando las cifras prepandemia. Por otro lado, las noticias de cultura se revolucionan ocupando múltiples y variados titulares. Hay obras que llaman la atención de la prensa por su indudable carácter novedoso como las NFTs o criptomonedas de coleccionista, o como un explícito vídeo de una artista peruana titulado "Cerrar para abrir" sobre lo que significa pertenecer al género no binario. Podría mencionar muchas más pero el listado sería interminable.
A Ifema hay que entrar con la mente abierta y dejarse sorprender. Eso es lo que hice yo. Después de curiosear los pabellones 7 y 9, mi conclusión, muy obvia todo sea dicho, es que no es necesaria ninguna formación artística para comprender este tipo de ferias. El arte contemporáneo no tiene reglas, está muy alejado de los cánones de belleza tradicionales porque de lo que se trata es de transmitir ideas. Y es que el arte es libre, me quedo por ello con una frase que no es mía, sino de la Secesión Vienesa, "A cada tiempo su arte, y a cada arte su libertad".
Hay quien compra por afición y quien lo hace por inversión. O por las dos cosas a la vez. Yo, por mi parte, fotografío y comparto en mis redes lo que me gusta (había muchas obras interesantes) con independencia de que sea o no tendencia: fotografías con la imagen de un salón que parece sacado de una revista de decoración, el mar después de la lluvia o un bosque de la serie "What photography has in common with an empty vase", de Gerard Martins, que representa el homenaje de un recluso a su familia y a los colores azul y amarillo que esta le dio durante su cautiverio para poder pintar un día soleado. El arte contemporáneo es reflexión. Es el arte como Idea, como vía de comunicación entre el artista y la sociedad.
Alguna obra actuó con cierta premonición al hacer referencia a los cristales rotos de una guerra, y es que cuando Arco abrió sus puertas el 23 de febrero, Rusia todavía no había entrado en Ucrania. El lamentable acontecimiento fue un invitado de última hora, si la invasión hubiera sucedido antes esta edición 40 +1, Arco se habría desarrollado de una forma todavía más conservadora. El impacto de la guerra en el arte, en nuestra economía y a nivel mundial está todavía por ver.
El año próximo la Feria de Arte Contemporáneo estará dedicada a algo que me apasiona: el Mediterráneo. Según su comisaria, Marina Fokidis, el programa girará en torno a las escenas artísticas de los países que lo rodean, desde el sur al norte y de costa a costa. Suena más que bien.
Arco es reflexión, diversión e inversión. Déjate sorprender y disfruta.





















