
Uno de los estigmas que más han aumentado durante estos dos años de pandemia ha sido el aumento de los fallecimientos por suicidio en nuestro país. Los datos son muy reveladores en este sentido y, a falta de los datos de 2021, el 2020 se convierte en el año con mayor número de suicidios registrados en España desde que existen datos (1906). Así lo certifica el avance del informe del Observatorio del Suicidio en España de la Fundación española para la Prevención del Suicidio.
Respecto al año anterior, se produjo un aumento de 270 defunciones por esta causa, es decir, un 7,4% más. De esta forma, han fallecido por suicidio 3.941 personas en España, lo que equivale a una media de casi 11 personas al día, es decir, un suicidio cada dos horas. Estimándose, además que, por cada suicidio llevado a cabo, ha habido diez intentos que fueron frustrados.
Esta incidencia tan elevada de suicidios ha tenido colectivos que la han sufrido de forma más numerosa que el resto de la población y en especial sobresale el ámbito policial. Los datos de los casos de fallecimiento por suicidio en el ámbito policial nos muestran una tasa que supera en 2,5 veces a la de la población general, considerándose ya, como la primera causa de muerte entre los colectivos policiales, en los que se calcula que en los últimos 10 años más de 300 agentes han perdido la vida.
Esta circunstancia ha llevado a que desde el Ministerio del Interior se hayan elaborado protocolos y planes preventivos en salud mental con el objetivo de dar una respuesta preventiva a esta auténtica lacra, tanto en el Cuerpo Nacional de Policía como en la Guardia Civil.
El colectivo de policía local posee entre sus riesgos inherentes al trabajo numerosos riesgos psicosociales (estrés, turnicidad, agresiones etc.) que pueden ser factores que influyan en estos índices de suicidio y ante los que habría que investigar y planificar actuaciones para evitarlos o reducirlos, explican desde CSIF.
En este sentido, desde el sindicato consideran urgente “que en los cuerpos de Policía Local se establezcan estrategias preventivas que aborden, de una forma decidida y profesional, esta tragedia que hace que, año tras año, un número tan importante de policías decidan poner fin a sus vidas”, explica Manuel Rodríguez Fernández, delegado de CSIF.
Al respecto, Rodríguez espera que tras haber presentado estos motivos por escrito en los ayuntamientos de Murcia, Ricote, Bullas, Jumilla, San Javier, Lorca, La Unión, Blanca y Las Torres de Cotillas, se promueva en los órganos competentes (Comité de Seguridad y Salud), un Plan de Promoción de la Salud Mental y Prevención de la Conducta Suicida en los cuerpos de Policía Local y en aquellos colectivos del ayuntamiento que considere con mayor riesgo.





