
Como cada día me tocaba mi rutina de CORE, así que ahí estaba: planchas, flechas, bandas de resistencia, escarabajos, crunches, respiraciones…, todo de forma organizada. Cuando de pronto, me di cuenta de algo muy curioso.
Algunos (pocos) clientes nos preguntan: porqué mis abdominales no pueden estar marcados / fuertes? ¿Por qué no mejoro mi forma física?
Respuesta:
Verás, puedes matarte a hacer 3000 abdominales diarios, correr 1 hora, montar en bici 2 horas, y todo continúa como si nada, bueno, quizás algo más fuertes, pero ningún cambio mayoral y expansivo. Solo tapas parches.
¿Qué puedes hacer para mejorar?
La clave está en “el entreno de cocina”, “el entrenamiento mental”. ¡Ahí es donde empiezas a ver los resultados de verdad!
Rutinas-hábitos *diarios*.
¿Pero quién está dispuesto a hacer ese esfuerzo? Muy poc@s, aunque cuidado, cada vez son más. ¡No penséis mal!
¡¡Es curiosísimo!! ¿Cómo de enganchada esta la gente a la mala alimentación y a las rutinas estrella de entrenamientos seudocientíficos?
2 entrenamientos a la semana (anything is OK) y 5 de qué?
Cuerpos de españoles/las y cuerpos de suecos/cas? Qué hacen los suecos para tener un índice de obesidad por debajo del 5%? España un 27%!!!! Por algo será ... Campeones hasta en eso.
Es normal. Lo hace todo el mundo, por lo tanto, tiene que ser bueno no estar en forma o renunciar a ello, que es todavía peor.
He estado meditando mucho sobre esto. ¿Cómo en nuestra tierra, con el tiempo que hace, la comida sana que está al alcance de tod@s, no estamos a la cabeza de los países con mejor índice que personas sanas?
Es verdad que todos queremos bajar de peso, estar más fuertes, etc. Más san@s. Pero no estamos dispuestos a seguir los pasos.
Todo eso está fenomenal (cada uno que haga lo que le venga en gana) y es sin duda lo que la gran población quiere. Hincharse a comer, compensar con dietas milagro y hacer 3.000 abdominales... Sin embargo, si te detienes ahí, ¡estás estancado!
O, en otras palabras, la mejor forma de cuidar este aspecto ... es acudir a un profesional y hacerle caso.
Es la mirada introspectiva lo que hace que cada movimiento de tu plan de Salud tenga un poder extraordinario.
Porque ya no eres solo tú, sino a aquellas personas a las que no puedes fallar: tus hijos, tus hermanos, tus padres e incluso tus nietos.

