José María Albarracín es el presidente de Croem
La patronal regional Croem ha publicado hoy su boletín trimestral, referente a los meses de octubre a diciembre del pasado año. Su gabinete de estudios ha analizado cómo la recuperación económica mundial se consolidó este 2021 “aunque a tasas más moderadas que las inicialmente esperadas y dentro de un escenario de riesgos elevados que están afectando a la mayoría de potencias mundiales, entre ellas España”, se indica.
Respecto a la economía regional, tras la abrupta caída ocasionada por la covid en 2020, en 2021 se experimentó un intenso repunte, aunque sin recuperar todavía los niveles de actividad prepandémicos. En particular, el PIB regional se habría expandido entre un 2,5% y un 7,8% en 2021 (con un retroceso del 8,3% el año previo), que le permiten estar entre las comunidades con un mejor balance bianual 2020-2021. En todo caso, la evolución sectorial resultó muy diferenciada.
La agricultura se muestra muy dispar dependiendo de la variedad, a su vez, el sacrificio de ganado obtiene buenos resultados, mientras la pesca desembarcada en el Puerto de Cartagena continúa con su mala tendencia.
El sector industrial regional se muestra más débil que el nacional, y altamente influenciado por los precios energéticos.
En cuanto a la construcción, tras la parálisis administrativa debida a la irrupción de la pandemia, reanuda su proceso de recuperación principalmente en obra pública -que duplica las cifras del año anterior-, aunque también se advierten algunas señales de reactivación en la variante residencial, sobre todo en el ámbito inmobiliario tras un inusitado repunte de las compraventas.
Respecto a los servicios, el sector cerró 2021 con unos volúmenes de actividad superiores a los previos a la pandemia, cota que aún no recupera su correlativo nacional. En particular, la cifra de negocio de los servicios de mercado excede en un 4,9% a la de 2019, el segundo mejor resultado autonómico y frente a la caída del 2,2% en el ámbito nacional.
En lo que atañe al mercado laboral, en términos anuales, sigue aumentando la afiliación y disminuyendo el desempleo, registros que repercuten en una caída de la tasa de paro hasta el 12,9% (10,6% para varones y 15,8% para mujeres), frente al 13,3% de España. Territorialmente donde más puestos de trabajo se crean en términos netos es en Huerta de Murcia, Vega Media, Guadalentín y Cartagena-Mar Menor, mientras se destruye empleo únicamente en Valle de Ricote y Vega Alta.
En cuanto a lo que puede deparar este año 2022, el elevado grado de incertidumbre hace difícil precisar el comportamiento económico regional, sin ayudar a su vez las presiones salariales, el encarecimiento de la energía y la falta de suministros, todo ello ligado a unos niveles de inflación no vistos en los últimos treinta años. Así, este año arranca “en condiciones más débiles de lo esperando, entre otras causas, por la existencia de un repertorio de riesgos crecientes, factores imprevistos hasta hace poco, que harán que la anualidad relaje expectativas”.
También la invasión de Ucrania por parte del ejército ruso ha creado un drama humano difícil de asimilar. “Las consecuencias últimas trascienden los daños socioeconómicos que puedan producirse, pues atentan contra el Estado de Derecho, la convivencia entre naciones democráticas y las vidas de millones de seres humanos, sin olvidar que, en un mundo cada vez globalizado, las consecuencias traspasarán fronteras”.

