
Son tantas las compañías que nos ofrecen fibra óptica en casa que no sabemos cuál contratar. Hay ofertas de todo tipo y eso hace que tomar una decisión acertada sea cada vez más complicado.
Necesitamos tener varios factores en cuenta, ya que si el precio es importante no siempre debemos decantarnos basándonos en él por una u otra operadora.
Hay que preguntar por el servicio técnico
Algo de lo que nunca nos preocupamos al elegir nuestra fibra óptica es de averiguar cómo es el servicio técnico, aunque nos atreveríamos a decir que es lo fundamental cuando decidimos que oferta escoger para nuestra vivienda.
Es posible que no lo necesitemos nunca, pero si tenemos problemas marcará la diferencia, pues ahora mismo no podemos pasar demasiado tiempo sin internet, más cuando muchos trabajamos desde casa.
De este modo, lo mejor es preguntar por su experiencia a vecinos, amigos y conocidos. Además, ahora es muy fácil recabar información a través de Internet, por lo que podemos descartar aquellas empresas de telecomunicaciones que tengan malas opiniones en este aspecto.
¿Qué router nos ponen?
Hace unos años el router no era demasiado relevante. Apenas se jugaba online y solo conectábamos dos o tres dispositivos por Wifi, pero ahora no es raro enlazar más de 20.
Los PC, las videoconsolas, tablets, móviles, lectores de libros electrónicos, altavoces inteligentes, bombillas, etc., demandan routers que sean capaces de gestionar esa enorme cantidad de conexiones.
Además, la señal Wifi debe ser potente, pues de lo contrario tendremos que emplear repetidores o usar las famosas redes en malla que tan buen resultado dan, pero que no son nada económicas.
Una vez más, lo mejor es indagar en la red para comprobar la calidad de los routers que nos van a poner, pues no suelen ser los más punteros.
¿Tiene permanencia?
Con las permanencias hay que tener mucho cuidado, más cuando ahora lo normal es mudarse bastante a menudo.
Es costumbre que la operadora no nos cobre nada por la instalación ni por el router a cambio de que firmemos una permanencia de un año con ellos, por lo que hay que tratar de buscar ofertas sin permanencia.
Siempre interesa que este compromiso no exista, pero es aún más importante si nos vamos a mudar. En este caso, y si no nos queda más remedio, habría que consultar que pasa con la permanencia si nos trasladan la línea o si no hay cobertura de esa empresa en nuestro nuevo domicilio.
En muchos casos, es posible que nos interese pagar la instalación a cambio de podernos dar de baja cuando nos apetezca, sobre todo en aquellos casos en los que no terminamos de fiarnos de la calidad de la fibra óptica que nos están instalando.
Cuando decidimos qué fibra poner en casa siempre nos fijamos en el precio y en la velocidad, dejando a un lado otros factores mucho más relevantes, como son el servicio técnico, la permanencia y la calidad del router, que casi siempre deja que desear a pesar de que suelen ser de primeras marcas.



