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Opinión | Tribuna libre
Lunes, 04 de Abril de 2022
Pedro Contreras

¡Isla a la vista... plan a la vuelta!

 

Isla a la vista, se oía por los pasillos del Consejo Europeo, el pasado día 25 de marzo, simulando los presidentes de la UE cual marino destinado en el puesto de observación a bordo de una nave, emulando al más ilustre y menos reconocido de todos ellos D. Rodrigo de Triana quien a bordo de la Pinta vislumbró el primer puerto del nuevo mundo. Dando paso la algarabía y la alegría de los primeros momentos a la tranquilidad del atisbo del nacimiento de una nueva realidad que vendría a mejorar nuestro status como país.


Y es que el concepto de isla energética representa el reconocimiento de la UE a España y Portugal como una excepción respecto al resto del continente. Pero, ¿cuál es la razón?


El origen parte de la ubicación de la Península Ibérica y la dificultad de una escasa capacidad para intercambiar energía con el resto de países europeos, es como si estuviera aislada. Y es porque geográficamente solo está conectada con el resto de Europa por los Pirineos, lo que hace que el intercambio de gas y energía resulte extraordinariamente complejo. Está simulación de isla se trata de un acuerdo histórico que permitirá a España y Portugal tener unos instrumentos diferentes al resto de los 27 para poder regular el mercado eléctrico y que la factura empiece a bajar, proporcionando un respiro a la economía doméstica todo ello en un momento muy complicado para la economía española y europea por las consecuencias de la guerra en Ucrania.

El Presidente del Gobierno, dio a conocer el pasado lunes, las líneas principales del Plan de Choque de Respuesta a la invasión. Refiriéndose como una máxima a la NECESIDAD DE UNIDAD POLÍTICA en el conjunto de medidas para una pronta recuperación de la normalidad económica, instando a todas las fuerzas políticas a sumarse al Plan de choque de respuesta al impacto económico y social de la guerra.

Probablemente pocos ejecutivos de nuestro alrededor están poniendo en marcha tantas medidas. Y sin embargo, pocos están sufriendo tantas protestas. Cualitativamente hablamos de unas circunstancias adversas que nos encuadra en un momento de elevada incertidumbre para la sociedad española,  y que a pesar de la obviedad de los hechos, el partido mayoritario de la oposición y su comparsa de extrema derecha, abundan con un discurso rupturista y de confrontación anteponiendo  su interés partidista al interés general de España, intentando obtener un rédito político de una situación excepcional que evidencia una vez más su falta de altura política y su sentido de Estado.


Eso sí, mientras dejan el cuerpo muerto con cero inversiones ni programas para paliar las consecuencias económicas de la guerra, recordemos al ínclito presidente López Miras que  lleva intentando elaborar un conjunto de medidas desde finales de febrero, un "Plan  urgente y transversal " lo denominaban.
Un discurso nuevamente hueco y vacío de contenido, acompañado  únicamente de un titular "Los ciudadanos de la Región no pueden cargar sobre sus hombros con el peso de esta crisis", y nos preguntamos con cara de bobos que están haciendo en favor de las familias, los colectivos vulnerables, los autónomos, los emprendedores o los empresarios de esta Región?


En fin... más de lo mismo, así que vuelvo a concentrarme en lo importante, en lo tangible en lo que sí vamos a notar y a percibir  de inmediato los ciudadanos.


Continuando con el hilo conductor El Plan, aprobado en Consejo de ministros, se compone de un conjunto de medidas para proteger a los sectores y ciudadanos más afectados por la crisis, actuando como un escudo social y un motor dinamizador de la economía. Este paquete de actuaciones se extenderá hasta el 30 de junio, si bien la evolución del conflicto y sus efectos determinarán la necesidad de su ampliación y la adopción de nuevas medidas. El Plan de Respuesta del Gobierno pretende inyectar 6.000 millones de euros en ayudas directas y rebajas fiscales, y otros 10.000 millones en créditos ICO, destinados a proteger a los sectores económicos más desfavorecidos.

Este Plan de Respuesta Nacional   se concentra en 5 bloques fundamentales.

1. Apoyo al tejido empresarial, con atención especial a PYMES y autónomos.


Nueva línea de avales de créditos ICO por 10.000 millones de euros para cubrir necesidades de liquidez provocadas por el aumento temporal del coste de la energía y los combustibles.


Además, el plan contempla ayudas para algunos sectores especialmente golpeados por la deriva belicista en Europa, como la agricultura, la ganadería y el sector pesquero, por valor de más de 430 millones de euros.
También se ha aprobado un plan de ayuda especialmente dedicado a sectores industriales de gran consumo por valor de casi 500 millones de euros, con el objetivo de proteger sus capacidades de producción y el empleo.
En el plano laboral, el Gobierno también ha hecho referencia expresa a medidas de flexibilidad para las empresas, relativas principalmente a los ERTES y los despidos.

2. Medidas en materia de transportes


El sector del transporte está siendo una de las “puntas de lanza” en esta crisis. Por ello, el Gobierno ha puesto a disposición de este sector un plan de ayudas que supone una inyección de más de 1.000 millones de euros, de los cuales, más de 450 millones serán en ayudas directas (atendiendo a las cuantías de 1.250 euros por camión, 950 por autobús, 500 euros por furgoneta y 300 euros por vehículo ligero, que incluye taxis, VTC y ambulancias).


Mención aparte merece uno de los pilares de este plan de choque, la medida de bonificación de 20 céntimos por litro de combustible de gasóleo, gasolina, gas y adBlue a toda la población (15 céntimos a cargo de la Admón. Pública y un mínimo de 5 céntimos a cargo de las petroleras.


Por otro lado, se ha aprobado la ampliación del plazo de vencimiento de créditos avalados por el ICO hasta 10 años o la del periodo de carencia de los créditos avalados por el ICO en seis meses.


3. Medidas en materia de energía


La energía es otra de las cuestiones clave en toda esta crisis. Ante el imparable ascenso de los precios del gas y la electricidad, el Gobierno elevará la fiscalidad sobre las ganancias extra de las compañías eléctricas, por la subida del precio de la energía, y se plantea subir también el canon a las hidroeléctricas.


Una apuesta por las energías renovables, su papel en estos momentos es más relevante que nunca.  Debemos apostar más por ellas, para reducir el peso del gas y potenciar una estrategia de país a largo plazo y por un criterio de sostenibilidad.

4. Ayuda a las familias, trabajadores y desplazados.


Destacan 3 medidas fundamentales para “oxigenar” las economías familiares y las carteras de los españoles, como son:

A. Limitación de las subidas de los precios del alquiler: Hasta el 30 de junio de 2022, se establece una limitación del incremento del 2% en la revisión al alza de los contratos de alquiler de vivienda.

B. Aumento de la cuantía del Ingreso Mínimo Vital (IMV), que se incrementará en un 15% para llegar a las familias más vulnerables.

C. Ampliación del Bono social eléctrico, que se extenderá a cerca de 600.000 familias, con un alcance en el entorno de 1,9 millones de hogares, que se suma a la rebaja impositiva en la luz que también se extiende hasta el 30 de junio.


También incluyen la aprobación de un crédito extraordinario de 1.200 millones de euros en el año 2022 para la acogida de personas refugiadas procedentes de Ucrania.
 
5. Reforzar la ciberseguridad


Se ha aprobado un nuevo Plan Nacional de Ciberseguridad con más de 150 iniciativas  esenciales para los próximos 3 años, dotado con una inversión de más de 1.200 millones de euros, que supone un claro refuerzo y una respuesta ante el mayor riesgo geopolítico actual.

En definitiva toda una apuesta decidida y firme para contrarrestar los efectos perjudiciales del conflicto bélico y sus consecuencias en nuestra economía y es que  como dice el refrán popular "Obras son amores y no buenas razones", apúntelo, Sr. Miras.
 

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