Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

Musas y Musarañas

Dolores Gil Alcayna Miércoles, 13 de Abril de 2022 Tiempo de lectura:

 

“Entre Tú y Yo”, ¿y si atendemos debidamente a las Musas y Musarañas? Siempre merodeando en el espacio vital de nuestra materia gris. Nos rondan incansablemente.

 

Las Musas guardan en su interior universos de orfebrería que activan la filigrana en los pinceles, en la pluma, en el cincel y el martillo, en el vibrato cantor…, hasta para la lectura se necesita estar receptivo al chance de las deidades. Al quite, andan las indolentes Musarañas, que con su canto de cigarra nos invitan a desperezarnos y vaguear despreocupados y posarnos cual mariposa nómada en los terciopelos florales.

 

Musas-versus-Musarañas varean las neuronas de la sesera como agricultor al árbol del sustento. Luego olisquean el fruto, luego lo desechan, luego lo avientan… Hasta que caen exhaustas y se ríen de sí mismas por la incisiva e inútil rivalidad.

 

En fin, un no parar de extravagancias y caprichos.

 

[Img #89839]

 

MUSAS Y MUSARAÑAS

 

El salón de casa

es un cómodo altozano

cubierto de solaz musgo.

Te hayas en sesteo de cigarra,

no buscas palabra ni metáfora acertada,

solo precisas lecho de holgazán.

Escuchas de fondo

la abigarrada resonancia

de la fauna oculta del parque:

el estridulo del insecto, el croar de la rana...

El sol comienza a declinar su alanceo

de fuego caprichoso,

a los ojos heridos de ceguera,

los aspersores de la plaza

dan respiro a los ardores ociosos.

 

Apenas un bisbiseo en la nuca,

ya sabes que son ellas.

Por deferencia de rango,

haces la debida genuflexión.

Desde el portátil,

se hace caricia al oído

la sinfonía nº5 de Gustav Mahler:

me hace recordar la triste historia del bello BjörnTadzio

el riiing, riiing, del teléfono… es Ana.

 

Y sabes que son ellas.

Reveladoras e indómitas

se acercan sigilosas;

sí, quizás obsesivamente, es cierto.

Interceptando la monotonía agradable,

te llevan a lugares elegidos,

y no puedes hacer más que seguirlas,

rendirles pleitesía.

 

Y sabes que son ellas

portando su pergamino debajo del brazo.

Varean huesos, cerebro,

los que se hacen agua y arena,

la linfa nutritiva se va hacia el corazón,

y un jinete apocalíptico

activa su clepsidra y,

te monta en su grupa severa y lúdica.

El aliento se corta

para lo que no sea la inspiración.

 

Inequívocamente, son ellas…

Pero sucede qué, ¡oh, dios!,

se muestran tan pocas veces.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.