
Este martes se ha aprobado, por parte del Consejo de Ministros, la nueva norma que elimina, a partir de este miércoles, la obligación del uso de mascarillas en interiores, manteniéndose como excepciones el transporte público, los centros sanitarios, las residencias y las farmacias.
De este modo, desde mañana, una vez se publique el real decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE), serán las empresas o centros los que tengan la autoridad de imponer o no su uso a los trabajadores a partir de la valoración que hagan los servicios de prevención de riesgos laborales, mientras que en el resto de ámbitos pasará a estar solo recomendada.
Es el caso de los centros educativos, donde no será obligatorio llevar mascarilla, aunque sí se aconsejará para los profesores con alguna vulnerabilidad. Del mismo modo, tampoco se exigirá en comercios, supermercados, restaurantes y bares, así como gimnasios, teatros, cines o conciertos, pero sí será recomendable para personas con factores de riesgo.
También en el ámbito sanitario deberán usarla visitantes y trabajadores de hospitales, centros de salud o de transfusión de sangre y farmacias, salvo para las personas que estén ingresadas, o residencias, en las que tampoco los mayores tendrán que ponérsela.
La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha afirmado que esta decisión ha sido posible gracias a la "altísima cobertura vacunal" del 92% en mayores de 12 años se suman unos indicadores a la baja y una disminución de la gravedad de la enfermedad.





