
El paro ha subido en la Región en 3.200 personas, según la última Encuesta de Población Activa publicada por el INE. En el conjunto de España, el número de desempleados se ha incrementado en 70.900, en tanto descienden en más de 100.000 los ocupados.
El número de ocupados en Murcia es de 643.300, lo que supone 8.500 menos que al finalizar el año 2021, en tanto el desempleo aumenta un 3,2% en el primer trimestre del año y deja la tasa en el 13,44%, ligeramente por debajo de la media nacional (13.65%).
Solo hay más empleo en la construcción
La ocupación ha disminuido este trimestre en 92.900 personas en el sector privado y en 7.400 en el público. Por sectores de actividad, el número de ocupados aumenta en 30.300 personas en la Construcción, mientras baja en 68.000 la Industria y 50.100 en los Servicios. En Agricultura, el descenso de ocupados ha sido de 12.500.
Desde el Gobierno nacional, el ministerio de Trabajo atribuye el aumento del paro y la caída del número de ocupados al fin de la campaña de Navidad, y el parón económico a la guerra de Ucrania.
Valoraciones
Desde la Cámara de Comercio de Murcia se pone el énfasis en que se está asistiendo a un inicio de 2022 donde las incertidumbres lastran al mercado laboral regional que, tras superar los peores momentos de la pandemia, afronta nuevas amenazas que desincentivan tanto la contratación por parte de las empresas, como la inversión en nuevos proyectos o actividades empresariales. Entre estas amenazas, destaca la inflación, que alcanza niveles históricos, especialmente en lo relativo a los incontrolados precios de la energía y el resto de suministros esenciales para los procesos productivos. Este elevado nivel de los precios afecta también al poder adquisitivo de los consumidores que se refleja en la contención de la demanda.
A ello hay que sumar otras incertidumbres como las generadas a nivel geopolítico por la guerra de Ucrania, con repercusiones en el suministro de ciertas materias primas con origen en los territorios afectados; así como la previsión de los efectos de la entrada en vigor de la reforma laboral, por la introducción de rigideces que puedan afectar a la contratación.
Todo ello en conjunto ha generado una espiral de menor actividad empresarial que ha mermado durante el primer trimestre de este año el dinamismo de la generación de empleo. De la gestión y posible resolución de estas incertidumbres dependerá la intensidad con la que siga avanzando la recuperación económica y del mercado laboral, tanto a nivel regional como nacional.
También desde la patronal Croem se valora que el mercado laboral –tanto nacional como regional- sufrió en el primer trimestre de 2022 un considerable deterioro debido a las condiciones extraordinarias derivadas de la sexta ola epidemiológica en su comienzo, y a la invasión rusa de Ucrania en el tramo final. "En esta línea -indican-, y aunque esta ola se dio por superada y las limitaciones a la actividad, a día de hoy, son prácticamente nulas, en un futuro más inmediato, el mercado laboral se podría ver afectado por la evolución de la pandemia, las ya cronificadas tensiones inflacionarias, nuevas interrupciones de las cadenas de suministros, o las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania, entre otros riesgo".

