
Lo que empezó como una pequeña 'revolución' para mejorar el acceso a la formación de su hija Vega, se ha convertido en uno de los proyectos más innovadores y demandados del momento en la Región de Murcia. Como muestra bien vale un botón, y es que Bemyvega, el proyecto creado e impulsado por Antonio Sánchez Kaiser, fue el gran triunfador de los los Premios EmprendeXXI, otorgados la semana pasada.
Pero lejos de este tipo de éxitos, Antonio Sánchez ya ha logrado que "el proyecto de su vida" sea una realidad cada vez más presente en diferentes instituciones públicas y privadas, ayudando cada vez a más personas con discapacidad visual y auditiva en su acceso a la formación.
"Me hace muy feliz por poder contribuir un poco a mejorar las condiciones en el acceso a la formación", asegura Sánchez Kaiser a MurciaEconomía, al que relata sus orígenes, proyectos futuros y mucho más.
¿Por qué nace Bemyvega?
Surge principalmente por dos motivos. El primero, por solucionar una necesidad personal. El nacimiento de mi hija supuso un cambio bastante importante en mi vida y me parecía que podíamos aportar una solución para que personas como Vega pudieran acceder a la formación en igualdad de condiciones.
La segunda razón, y creo que la más importante, fue por tener la sensación como padre de estar haciendo todo lo que estaba en mi mano para poder solucionar el problema de mi hija. Quizá éste fue el principal motivo por el que opté por cambiar mi formación principal, que es la mecánica de fluidos, por redes, telecomunicaciones y protocolos que permitiesen desarrollar algo como Bemyvega facilitando el acceso a la formación a personas con baja visión o baja audición.
¿Existe mayor motivación para trabajar que mejorar la calidad de vida de tu propia hija?
El nacimiento de mi hija me hizo reinventarme en muchas facetas de mi vida. En el aspecto profesional, yo trabajaba como profesor desarrollando investigación en el campo de la mecánica de fluidos. El primer cambio llegó ahí.
En el plano personal también supuso una transformación completa de mi vida. Aprendes a tener una empatía diferente con las personas Bemyvega me ha aportado eso, el ser sensible a otras realidades y otras dificultades y a ser, desde mi punto de vista, una mejor persona.
En cuanto al aporte de valor a nivel empresarial también es una aventura diferente. Nunca pensé en ser empresario. Vi que era la manera de llegar a conseguir esa solución.
En definitiva, la motivación principal de mi hija Vega es cambiarme la vida por completo y hacerme una persona diferente. Bemyvega es ahora mismo el proyecto de mi vida, el cual me hace muy feliz por poder contribuir un poco a mejorar las condiciones en el acceso a la formación.
¿Cómo funciona vuestro revolucionario sistema y a qué personas va dirigido?
Bemyvega es una solución que recoge experiencias formativas completas y se las facilita a todas aquellas personas que necesiten recibirlas, tanto presencialmente en una clase como en remoto.
Hay tres cosas diferenciales con respecto a otras soluciones. La primera tiene que ver con cómo captura la información. Cuando estamos en una clase es necesario mirar en ocasiones a la pizarra y en otras optamos por mirar al profesor porque ese lenguaje no verbal también nos aporta una gran información, mientras que también podemos mirar a la presentación que está realizando el profesor. Además, recibe el audio de la persona que esté hablando o de lo que se esté proyectando.
Bemyvega recoge toda esta información y la envía a nuestro teléfono móvil, tablet o cualquier dispositivo inteligente para que podamos recibir toda esa experiencia.
El origen está en aquellas personas que tienen dificultades visuales o auditivas y que no pueden recibir presencialmente esta experiencia como el resto de personas que no tienen estas capacidades distintas. Por supuesto, nosotros no queríamos desarrollar un sistema específico para personas con discapacidad porque no queríamos estigmatizarlas por su uso. Pensamos que la captura de experiencias podría aportar valor a todo el mundo. Creo que ha sido uno de nuestros grandes aciertos.
El segundo valor diferencial que nuestra solución presenta frente a otras alternativas es el hecho de que es el usuario el que tiene el control de ver en cada momento lo que necesita. Cuando ponemos el sistema en marcha, el alumno puede elegir en todo momento desde su dispositivo si quiere ver al profesor, la pizarra, escuchar la presentación que se esté realizando o lo que prefiera.
Creo que este control es fundamental en el proceso de aprendizaje ya que cada uno de nosotros aprendemos de una manera diferente. Por tanto, cada uno de nosotros necesita en cada instante ver una cosa distinta. Al final, aunque la herramienta inicialmente iba dirigida a personas con discapacidad, decidimos apostar por aportar valor a todo el mundo para conseguir ese objetivo de inclusión para todos.
Nos basamos mucho en que no existen personas con discapacidad sino tecnología discapacitada. Hugh Herr, el padre de la biónica, fue quien dijo esta frase y me parece que es muy acertada.
Hacemos una tecnología que permite a todo el mundo acceder en igualdad de condiciones sin discriminar a aquellos que tienen más o menos discapacidad visual o auditiva.
Cuando surgió la idea de crear este proyecto, ¿te imaginabas ganando premios a la innovación?
Desde el momento en que nació Vega sentí la necesidad de dar todo de mí para tratar de buscar una solución y mejorar su vida. Recuerdo que en los primeros días comencé a estudiar genética para ver si de alguna manera podía aportar algo en la evolución de la condición genética. Fue un camino bastante complicado, pero aprendí mucho de este campo.
En uno de los eventos a los que asistí, de personas con baja visión, lo que me encontré fue que para seguir el evento estas personas utilizaban un catalejo, tecnología del siglo XVI. En ese momento se me encendió la bombilla de que quizá era ahí donde estaban las posibilidades de poder aportar mi grano de arena para mejorar la situación en el campo de la formación a las personas con algún tipo de discapacidad.
Lo último que me preocupaba era conseguir premios de innovación, pero sí me pareció que después de investigar mucho no existía ninguna solución, a pesar de que somos capaces de mandar sondas a Marte y de hacer cosas extraordinarias, no había nada dedicado especialmente para ayudar a mejorar la vida de las personas en lo que se refiere al acceso a la formación.
Coincidió que una vez tuve esta solución desarrollada me llamaron de algún congreso para prestárselo a personas que tenían baja visión y me di cuenta de que podía ayudar a muchísima gente.
Es cierto que ahora todo este trabajo y este esfuerzo que hay después de ocho años se está traduciendo en un reconocimiento que a veces llega y otras no y que es muy importante porque nos da visibilidad y nos permite darnos a conocer y continuar con esa labor y ese reto de ser la empresa que consigue mejorar la vida de las personas en lo que respecta a la formación.
En este tiempo desde su puesta en marcha, ¿consideras que se han cumplido todos los objetivos con los que nació?
Mi objetivo inicial era que cuando Vega llegase a Primaria y necesitase de una herramienta para acceder a todo lo que pasa en una clase en igualdad de condiciones, y eso, sin duda, ya lo he cumplido.
Esto está resultando adictivo porque el feedback que recibimos de muchas personas que lo han usado y agradecen el esfuerzo que hemos hecho por desarrollar algo así, nos hace que los objetivos nunca dejen de crecer.
Creemos que podemos ayudar a mucha gente. Queremos abordar el campo del autismo, el daltonismo o personas con dislexia. La casuística de dificultades para acceder a la formación es enorme y nosotros no vamos a poner y vamos a poner todo nuestro esfuerzo y nuestro empeño para mejorar, aunque sea un poco, mejorar la situación de todos estos colectivos.
¿Cuáles son los próximos retos que afrontas?
El acceso universal a la formación para todas las personas es una necesidad, un derecho y debería ser una de
las señas de identidad de nuestra sociedad. Ése es nuestro propósito como empresa y vamos a trabajar para aportar todo lo que esté en nuestra mano para que esto sea una realidad.
Queremos que la idea de que cada persona cuenta deje de ser un eslogan para ser algo real. Dentro de nuestras capacidades y nuestro círculo de acción vamos a poner todo nuestro empeño para que así sea.
¿Cómo crees que se puede seguir mejorando el acceso a la enseñanza y a otro tipo de actividades lúdicas y culturales a las personas con esta discapacidad?
Siempre he considerado que todas las personas tienen capacidad, en mayor o menor medida, de afectar y modificar el medio poniendo todo de su parte y su granito de arena. Nunca me ha gustado justificar el que no se hagan más cosas haciendo una atribución externa, a que son factores externos los que nos impiden generarlo.
Todos en nuestro campo de acción lo podemos hacer. En este caso sí que es verdad que una ayuda que por parte de personas que están en ciertos cargos no estaría mal. En mi caso tengo que decir que estoy muy agradecido a personas como la consejera de Empresa, Valle Miguélez, o el propio Gobierno regional, que está apostando por integrar esta solución. Creo que es el camino, que quienes tienen capacidad de decisión apuesten por ayudar a otros colectivos, reduciendo la brecha social e incluirlos en el proceso de transformación digital.
En la Región tenemos suerte porque desde organismos como el Instituto de Fomento estamos teniendo mucho apoyo, pero debería ser algo muy global para que todos estos pequeños esfuerzos se canalicen y den como resultado que todos tengamos esas oportunidades de aprendizaje, que es el mejor equiparador de oportunidades.
¿Se han interesado por vuestro sistema otras empresas, colectivos o entidades públicas y/o privadas para su implantación?
Desde el primer momento entidades importantes como la ONCE o la Fundación ONCE se interesaron por esta solución, ya que entendían que aportaba mucho valor para mejorar la accesibilidad en las aulas. Hemos recibido su apoyo y como no el de mi casa que es la Universidad Politécnica de Cartagena que desde el principio me ha ayudado y ha apostado por este reto.
Es cierto que se ha implantado en otros muchos centros como la UCAM o las universidades de Valencia y Alcalá, así como otros centros, escuelas de idiomas o asociaciones. Estamos teniendo una acogida muy grande y estamos muy contentos de llegar cada vez un poco más lejos y aportar valor a esa mejora de la accesibilidad universal.

