
Es curioso que tendemos a pensar que hay que buscar lo nuevo, lo sofisticado, lo novedoso para alcanzar resultados en nuestra forma física.
¿Buscar lo nuevo es siempre lo mejor? ¿Y si lo que haces te va bien? ¿Y si te sientes bien realizando un tipo de ejercicio? ¿Por qué cambiar?
A veces recibimos la llegada de posibles nuevos clientes que nos comentan que están haciendo un tipo de ejercicio y que les va bien. Nosotros honradamente siempre le asesoramos que no cambien. ¿Para qué cambiar? Si te va bien un tipo de movimiento sigue con él.
Otra cosa diferente es que quieras mejorar tu forma física y buscar otro tipo de estímulo. Ahí entraría la figura de un entrenador personal o un mentor que te ayude a avanzar en tus objetivos.
Nosotros creemos que la razón del porqué la gente cambia a modalidades de entrenamiento (yoga/ pilates/ fuerza / Crissfit/ tai chi / boxeo, etc.… es porque no tienen claro hacia dónde quieren ir Y, sobre todo, no han sido asesorados adecuadamente.
Hace unas semanas tuvimos una baja en nuestro centro de entrenamiento. Una chica que decidió abandonar su programa de entrenamiento. La razón que nos dio fue que se aburría cuando entrenaba. Que se le hacían muy monótono los ejercicios y que mejor se iba a tomar unos meses de descanso o quizás se apuntaba a pilates o yoga en grupos.
A Fede y a mí nos pareció coherente su justificación y le dimos las gracias por su sinceridad y por haberla conocido.
Eso nos motivó a hacer una meditación y recapacitar el porqué de su abandono...
A veces hay clientes que no pueden avanzar en sus programas de entrenamiento por qué no tienen una base sólida, es por eso por lo que necesitan un mayor tiempo para adherirse a los programas.
Al hilo del comienzo de este artículo... ¿qué es aburrido? ¿Hacer todos los días lo mismo es aburrido? Si estás consiguiendo los resultados haciendo todos los días lo mismo, ¿por qué quieres cambiar la forma de hacerlo?
Uno de los mejores consejos que recibimos en nuestra etapa de deportistas fue dado por uno de nuestros entrenadores y decía así: “si algo te va bien ¿para qué cambiarlo”? Y tenía toda la razón.
Se suelen dar casos como estos a menudo, y por desgracia nosotros no podemos hacer nada más. Pero lo que sí podemos hacer es dejar claro al cliente que empieza un programa de entrenamiento que hay que seguir un camino, y en ocasiones ese proceso es lento y monótono. Si los clientes buscan diversión y entretenimiento al mismo tiempo que la consecución de los objetivos en tiempo real, nuestro consejo es que intenten ver el lado positivo que supone el hacer ejercicio todos los días y que una persona esté contigo motivándote y asesorándote.

