
Las ayudas para asistir al comedor escolar en España solo alcanzan al 11,2% de niños en la educación obligatoria, lejos del 27,4% que viven en situación de pobreza. Y las diferencias entre comunidades autónomas son abismales. “A la hora de poder acceder a al menos una comida saludable al día, para un niño no es lo mismo nacer en Euskadi que en Murcia o Ceuta”, dice Álvaro Ferrer, especialista de educación en Save the Children. Solo el 2% de los escolares de Murcia y Melilla acceden a esta beca, en Madrid el 9% y Canarias el 25%.
La investigación de Save the Children Comedor garantizado -presentada hoy y que analiza el sistema de becas comedor en España-, explica, además, lo que hay detrás de los datos. Por ejemplo, que Canarias obtenga una considerable cobertura en becas no se traduce en que cubran a todos los niños que viven con bajos recursos.
Por un lado, su tasa de pobreza infantil es tan alta -de las más elevadas de España- que queda lejos de alcanzar a la infancia más vulnerable y, por otro, la renta mínima que se exige a las familias para obtener la gratuidad del comedor es tan baja –537,83 euros al mes para un hogar de cuatro miembros- que produce que algunas de ellas tengan que pagar una parte del coste.
En La Rioja, Cantabria, Baleares, Madrid y Navarra la situación es más extrema porque no se concede la gratuidad sino una ayuda parcial. “Este servicio puede suponer un coste medio anual de 439 euros, lo que supone un esfuerzo económico importante para una familia con bajos ingresos”.
Las regiones que menos llegan a estos niños y niñas empobrecidos son Región de Murcia, Extremadura, Ceuta y Melilla -estas dos ciudades autónomas dependen del Ministerio de Educación-. En cambio, Euskadi es la única que ofrece comedor escolar a todo el alumnado en riesgo de pobreza. “Las diferencias entre la gestión de estas ayudas en las comunidades autónomas demuestran que cuando existe voluntad política, se puede resolver este problema. La calidad del sistema de las becas comedor no refleja el nivel de recursos de la región”, señala Ferrer.
Ingresos por debajo de 616 euros/mes para acceder a una beca
Esta desigualdad se debe a que, al haber renunciado el Ministerio a regularlo, cada comunidad autónoma decide qué requisitos valora para que las familias accedan a las becas comedor. En algunas regiones la renta no asegura obtenerla. En nueve comunidades, entre ellas la Región de Murcia, Comunidad Valenciana y Aragón, estas ayudas no se consiguen por concesión directa - todo el que cumple con los criterios se le concede como derecho– sino por concurrencia competitiva. Esto significa que, si no queda presupuesto en esa partida de becas, aunque las familias reúnan los requisitos, se pueden quedar sin esa ayuda. Y en el caso de Murcia, se añade que los niveles de renta establecidos para acceder son muy bajos –ingresos por debajo de 616 euros al mes para un hogar de cuatro personas-, por lo que “resulta casi imposible conseguir una beca comedor”.

