Carretera RM-332, a la altura del término municipal de Águilas
La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco de los dispositivos de inspección de velocidad establecidos coordinadamente con la Jefatura Provincial de Tráfico, ha detectado una motocicleta que circulaba triplicando la velocidad máxima de la vía, que en este caso se trata de un tramo limitado a 60 km/h y de alta siniestralidad.
Los guardias civiles han investigado al conductor de la motocicleta, al que se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito contra la seguridad vial, ya que superaba en 128 km/h la velocidad máxima permitida reglamentariamente.
Los hechos tuvieron lugar durante la realización de un control específico de velocidad en la carretera RM-332, que une Cartagena con Águilas, a la altura del término municipal de Águilas, cuando los efectivos del Sector de Tráfico de Murcia detectaron a una motocicleta circulando a 188 km/h en un tramo limitado a 60 km/h, superando con ello la velocidad máxima permitida en 128 km/h.
Debido a la alta velocidad a la que circulaba la motocicleta, ésta no pudo ser parado ni identificado su conductor, por lo que se dio traslado de los hechos al Equipo de Atestados del Destacamento de Tráfico de Lorca, para la continuación de las investigaciones orientadas a la localización e identificación del presunto autor del delito contra la seguridad vial por exceso de velocidad.
Posteriormente, los guardias civiles del Equipo de Atestados identificaron al conductor y lo localizaron en Águilas, tratándose de un vecino de la localidad que al parecer se desplazaba ese día desde Mazarrón hasta el municipio aguileño.
La Guardia Civil ha investigado al motorista, al que se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito contra la seguridad vial –por conducir un vehículo a motor a una velocidad superior en 80 km/h a la permitida reglamentariamente en vía interurbana–, y posteriormente ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Lorca para la celebración del correspondiente juicio rápido.
Este delito se encuentra recogido en el artículo 379 del Código Penal y puede ser castigado alternativamente con penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y en cualquier caso, con privación de derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a 1 hasta 4 años.



