
Los precios han subido este mayo un 8,7% en tasa anual, cuatro décimas por encima de la inflación de abril, lo que demuestra que el IPC está lejos de reducirse.
El indicador adelantado elaborado por el INE atribuye esta evolución al encarecimiento de los precios de los carburantes y los alimentos y bebidas no alcohólicas, que suben este mes más que en mayo de 2021. Destaca también, aunque en sentido contrario, la disminución de los precios de la electricidad, frente a la subida del año pasado.
Por su parte, la tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumenta cinco décimas, hasta el 4,9%. De confirmarse, sería la más alta desde octubre de 1995.



