
En España los incrementos en el precio de la vivienda y las mejoras salariales no han ido de la mano en los últimos años. En 2021 el precio por metro cuadrado se encareció un 1,7% y el de los salarios descendió un 2,5% después de cuatro años de subidas en cadena, según el estudio ‘Relación de salarios y la compra de vivienda en 2021’ basado en los precios medios de la vivienda de segunda mano en venta del Índice Inmobiliario Fotocasa y los datos de los sueldos medios de las ofertas de empleo de la plataforma InfoJobs.
Comprobando la evolución de los salarios y del precio de la vivienda desde 2016, se aprecia que en estos cinco años los sueldos se han incrementado un 5,9% mientras que el precio de la vivienda en venta ha subido un 15,6%.
En el caso de la Región de Murcia, esta diferencia es menor, pues mientras los salarios se han incrementado una media de un 4,4%, los precios de este tipo de vivienda apenas ha sufrido variación.
“Este informe nos presenta claramente cuál es el gran problema del acceso a la vivienda que existe en España: los salarios y el precio de los inmuebles no se han incrementado al mismo ritmo. Este desequilibrio ha ocasionado que los ciudadanos tengan que realizar un mayor esfuerzo para poder hacer frente a la compra de una vivienda. Además, en un contexto de inflación desbocada, la brecha podría incrementarse todavía más, al encarecer el precio de los inmuebles y rebajar la renta disponible de los hogares si pierden poder adquisitivo por el incremento del IPC”, explica María Matos, directora de Estudios y Portavoz de Fotocasa.
“La progresiva evolución del promedio salarial en España entre 2017 y 2020 se vio frenada por los efectos de la pandemia en la economía y la actividad de las empresas. La covid destruyó en 2020 muchos empleos, sobre todo en los sectores con niveles retributivos más bajos y ha agravado las desigualdades. Actualmente se atraviesa un período de moderación salarial que, si bien es necesario para que las empresas puedan hacer frente a la difícil situación económica provocada por la crisis energética y la falta de suministros, también tiene un grave impacto en el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras frente a la escalada inflacionista”, señala Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs.

