Nivel cultural, tal cual
Hace algún tiempo me entretuve en El Intermedio, el programa nocturno de Wyoming, por la Seis o allá cerca. En él, la periodista Thais Villa hacía un reportaje a pie de calle que se dice, sobre el nivel cultural de nuestro personal, o el ilustrado potaje del pelaje de nuestro paisanaje. Verdaderamente pavoroso, oigan… Una de las preguntas era el porqué los habitantes del hemisferio sur de nuestro planeta no caían al vacío ya que estaban cabeza abajo. De los preguntados –jóvenes, medianos y mayores– tan solo uno acertó a nombrar la gravedad, y con interrogación ya que no estaba seguro. Lo juro por mis difuntos más frescos que es verdad.Otra pregunta era que entre don Quijote, Jesucristo y Sherlock Holmes, quiénes eran los personajes de ficción y quién el histórico. Solo una pava con pinta de universitaria pija soltó que le sonaba que Cristo sí existió, pero como ella no era creyente, tampoco lo sabía fijo. Así, como suena. El resto contestó que los personajes reales eran el detective y el de los molinos, y que Jesús era el de ficción… También se preguntaba en qué época fue invadida Inglaterra por los Hobbits. Unos contestaron que en el siglo XVI, otros que en el XIV… pero todos dieron por sentado que los mariachis del Señor de los Anillos invadieron Gran Bretaña. Tal cual.
Lo cierto es que me asaltó la tremenda duda de que bien podían haber sido seleccionadas las entrevistas más patéticas entresacadas de todas, dado el choteo que se llevaban entre manos y entre monas. El porcentaje de analfabetismo no puede ser tan elevado, me dije a mí mismo… Es imposible, no puedo creerlo, no puedo, no… (como si padeciese estreñimiento).- Tras una semana o así, me encontré casualmente con un amigo que trabaja en la telepública –que no en la república– y hablamos sobre el tema. “Pues mira por dónde, me voy a enterar…”, me aseguró el ‘andóva’r. Yo olvidé el asunto por completo, pero tiempo después recibí un mensaje en mi móvil: “Cierto. Me confirman los de la Sexta que se emitieron las entrevistas tal y como fueron saliendo, sin omisiones de otras”. Les confieso a ustedes que, a pesar de lo que pienso y siento, me quedé estupefacto en el acto, que no estupidefacto.
Y ahora en serio, Desiderio. Si el nivel cultural del español medio es ese, y el porcentaje (aún rebajándolo caritativamente) es el que arroja la muestra, tenemos un gran problema. Mucho más grave que el económico, pues nuestra historia más reciente y caliente nos demuestra que ricos y borricos pueden ser los mismos micos. Pero no resulta nada extraño entonces que tengamos la mediocridad de gobierno y de gobierna, y de administraciones varias y variadas, y de políticos y políticas, que tenemos, y que seamos tratados como se nos trata. Ya saben el refrán de tal palo, tal astilla… O aquel otro menos curioso pero más glamouroso de así come el mulo, así caquea el culo.
Hubo un momento único en la existencia de todas y cada una de las personas, en que asumimos el hecho de ser humanos. Hubo un momento único en que cada cual nació, un momento único en que rompimos en andar, en que echamos a hablar, en que crecimos, conocimos y nos conocieron, nos relacionamos, nos hicimos pero no fuimos... Y no llegamos a ser porque no nos formamos. Y no nos formamos porque despreciamos la cultura, la educación, el conocimiento, la ciencia y la conciencia… Y no hablo de ser eruditos, no, ni mucho menos. Tan solo hablo de ser instruidos, nada más. Es la simple diferencia que separa al ilustrado del analfabeto.
¿Que de quién es la responsabilidad?.. ¿de quién la culpa?.. Lo fácil es pensar en los sistemas educativos, porque sería una verdad como una basílica. Pero lo acertado sería pensar en nosotros mismos, qué quiere que la diga señora boñiga.




















