
“Las autoridades sanitarias advierten que el arte y la cultura benefician seriamente su salud”. En 2019 la Organización Mundial de la Salud, tras realizar un estudio a gran escala sobre los lazos entre el arte y la salud, emitió un informe en el que llama a los Gobiernos y autoridades a aplicar políticas que mejoren la colaboración entre los sectores sanitario y artístico.
¿Qué tiene el arte que lo hace beneficioso para la salud?
Primeramente, el arte es consustancial al ser humano. Es decir, no es algo ajeno que se estudia, sino que se saca de adentro hacia afuera. Habrá quien discrepe de esta afirmación, pero seguramente es porque asocia arte a artistas. El arte entendido como un producto que crea un artista es una cosa, y expresarte artísticamente puede ser otra, véase aquella necesidad de comunicación a través del acto de crear que podemos sentir todos por el hecho mismo de ser humanos.
En segundo lugar, el arte es beneficio para la salud porque es liberador. El acto de expresar mediante un recurso artístico es en sí mismo catártico. Bailando, cantando, pintando, canalizamos tensiones que dejamos fuera sintiendo posteriormente un estado de serenidad.
En tercer lugar, el arte nos confronta con nosotros mismos. El acto de mirar un cuadro es un acto de mirarse. Solo puedo ver reflejado lo que tengo dentro. Si yo veo 5 líneas paralelas veré un pentagrama, pero lo haré porque soy música y llevo esa imagen grabada en mi cerebro y la visito a diario. El arte nos coloca frente a nuestros propios límites, ante los contornos de nuestra persona. Es el acto de crear y recrear para apropiarse de lo propio.
Asimismo, el arte estaría englobado dentro de lo que denominamos cultura, que es aquel conjunto de elementos y características propias de una determinada comunidad humana. La cultura abarca las diferentes manifestaciones del ser humano y se trasmite de generación en generación. La cultura es dinámica, no es algo fijo inmutable, sino que como pertenece a los seres humanos va cambiando y mutando con ellos de acuerdo a las necesidades del grupo. La cultura facilita la interacción social ya que es algo que compartimos. Compartimos mesa con la gastronomía, compartimos unas costumbres, compartimos el folklore, compartimos un idioma…
No obstante, en mi opinión el arte no cura, el arte restaura. Dentro del modelo médico tradicional el término salud se refiere a la ausencia de enfermedad. Actualmente estamos viviendo un cambio de paradigma en el que la mirada hacia la salud ya no es solo física o mental sino también social. La salud hoy es un estado integral de bienestar. En este contexto, la terapia artística contribuye a integrar los aspectos físicos, sociales y mentales de las personas. El dibujo vuelve visible al pensamiento por lo que es un acto reestructurante. Es una invitación para darse cuenta de lo que ES. La relación triangular que se establece entre el terapeuta, el paciente y la creación artística es una oportunidad única para revisar creencias limitantes que ya no son útiles y están impidiendo el desarrollo global de la persona.
El arte es un camino de regreso a casa.
SOLEDAD HERNANDO MENDÍVIL
Coordinadora del Grupo de Trabajo de Arteterapia del Colegio Oficial de Psicología de la Región de Murcia

