
Viéndolo desde el punto de vista sanitario así es. O al menos esa es la sensación que nos da cuando vemos el sistema sanitario completamente colapsado a causa de la gestión en prevención.
Fijémonos en la palabra “sanitario” que etimológicamente significa “relativo a la Sanidad”.
Y no “todo lo sabe” como se cree.
Pongámonos en situación: ciudadano de 35 años, deportista intermitente, sobrepeso, estresado, enfermo en ocasiones. Come de todo (sano, insano, atracones, dietas varias, etc.). Típico. Normal.
Quien diría que dentro de poco, al año, se caería jugando una pachanga de fútbol, produciéndose un esguince de rodilla, ganaría unos cuantos kilos más y a los pocos años le detectarían cálculos en la vejiga donde pasó 7 días ingresado y para su recuperación le traían a su habitación 1 yogurt azucarado, galletas María y un zumo de piña (sin azúcar). Ideal para su recuperación.
Prosigo: le detectan hernias cervicales y más lesiones de origen mecánico. A los 60 años está casi al borde de la jubilación, pero de repente algo no funciona bien y le detectan una enfermedad endocrina, resultado del exceso de comida procesada... pruebas y más pruebas.
En resumen:
120 horas gastadas en médicos (¿valor de su tiempo?)
150 pastillas anuales (1500€)
2000€ en tratamientos fisioterapéuticos
Estrés por el miedo a tener alguna enfermedad más grave...
Claro está que desde el punto de vista sanitario convencional este ciudadano quizás cree encontrarse en lo correcto, pues ha utilizado el sistema para lo que se necesita: estar enfermo.
¿Y si pudiera cambiar su destino solo añadiendo unos minutos de ejercicio físico todos los días e incorporando estrategias de Salud moderadas?
Alimentación, ejercicio terapéutico, menos estrés...
Ahora, pongamos la situación en que este ciudadano a sus 35 años ha sido una persona deportista regular y de forma consciente ha realizado el movimiento que se le ha prescrito, ha acudido al fisio cuando toca (para prevenir) y no conoce la palabra hernia, ni protrusión, ni enfermedad endocrina...
Desde el punto de vista sanitario tradicional es caro puesto que no ha utilizado los servicios como se deben: para curar.
¿Y si un médico o fisio pudieran ver en vez de 30 pacientes al día a 10? ¿Trabajarían con más calidad o con menos? ¿Se podría invertir la frase “Curar es más barato que prevenir”?
Ahí lo dejamos para su reflexión.

