Hay un frutero en la localidad madrileña de Parla que está revolucionando el mercado con melones y sandías a un euro la pieza; patatas a 52 céntimos/kilo y naranjas a 53 céntimos/kilo.
Estos precios son imposibles, aunque no parece que sea fruta ‘lunera’, como se conoce en el argot la producción robada de los bancales.
Mientras la información de este frutero de Madrid, de nombre Carlos, saltaba primero a la prensa madrileña y luego a las televisiones nacionales, los precios que se registraban en la Región de Murcia, una de las principales productoras de melones y sandías de España, estaban muy alejados de los que es cobra.
Según la información sobre los precios en origen que cada semana publica la consejería de Agricultura, el melón se había pagado entre los 0,55 euros y los 0,80 euros/kilo en la variedad 'amarillo'; entre 0,65 y 0,85 euros/kilo de 'cantaloups'; y entre 0,60 y 0,85 euros/kilo de 'galia'. Unos días después, los precios habían bajado por el aumento de la oferta y oscilaban entre los 0,55 y 0,70 de ‘amarillo’; entre 0,50 y 0,70 de ‘cantaloups’ y entre 0,45 y 0,70 euros/kilo de ‘galia’.
En cuanto a la sandía, el precio esta semana estaba en el campo entre 0,06 y 035 euros/kilo.
Todos estos precios a pie de bancal. Las preguntas serían ¿dónde está el truco?, ¿cómo es posible que en Madrid se vendan miles de piezas de melones y sandías a un euro cuando en el campo un melón de entre kilo y medio y dos kilos puede costar 1,40 euros?
Aún así, el frutero afirma que él compra a 25 céntimos/kilo y aún le gana hasta veinte céntimos a cada pieza. Si las matemáticas no engañan, eso es imposible.
Lo cierto es que las preguntas no tienen respuesta a día de hoy.
Tampoco tienen respuesta las mismas preguntas que pueden plantearse sobre los otros productos que comercializa.
El precio de la patata que vende en Madrid es de 52 céntimos/kilo en Madrid, cuando los datos estadísticos de Mercamurcia referentes a la primera semana de mayo sitúan el precio de la patata recogida en el campo de Cartagena a 75 céntimos/kilo.
Y lo mismo ocurre con la naranja que el frutero Carlos comercializa en Madrid a 53 céntimos/kilo y la naranja 'navel' en Mercamurcia estaba en abril a 50 céntimos; la 'navel late' a 55 céntimos y la 'lane late' a 65 céntimos.
El asunto es serio y las autoridades de Consumo y de la Competencia deberían investigarlo o, quizá, para poner una sonrisa, las respuestas ya las tenga Iker Jiménez.




