Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

La amabilidad

Francisco González González Miércoles, 29 de Junio de 2022 Tiempo de lectura:

 

La amabilidad, como cualidad de amable, se manifiesta en los comportamientos percibidos como buenos, solidarios, cooperativos y considerados. La palabra amable significa "digno de ser amado", es decir, que tiene como finalidad mover a los demás a comportarse con nosotros proporcionalmente. En ocasiones parece que hemos olvidado que el objetivo inicial de la amabilidad es atraer el amor de los demás, esforzarnos y darles buenas razones para que nos amen, pero en vez de atraer a las personas hacia nosotros mediante la amabilidad, a veces la empleamos para arrastrarnos hacia ellos asumiendo considerables sacrificios por querer causar buena impresión en los demás. He aquí una palabra noble que no debe ser malinterpretada, pues no hay nada más grande que ejercitar una habilidad que nos capacite para amar.


Edwin Hubbel Chapiny decía que “cada acción de nuestras vidas toca alguna cuerda que vibrará en la eternidad”. Esa definición me resuena bastante con el Mettā Amor, que  ha sido traducido como  "simpatía," "amistad," "buena voluntad," "amor," o "interés activo por los demás". Es una de las diez virtudes del budismo y a mí me gusta entenderlo como amor desprendido. 

 

[Img #91616]

 

Tradicionalmente, esta práctica comienza con el practicante cultivando el amor desinteresado hacia sí mismo, después hacia la gente a la que ama, como amigos y familiares, y más tarde, también hacia extraños y enemigos hasta cultivar el amor por la totalidad de seres humanos. Es un camino repleto de acciones diarias. Como un jardinero que cultiva un jardín, y que no sólo lo valora y disfruta cuando éste ya ha dado hermosas flores, sino que disfruta de lo que hace, mientras prepara la tierra y cuando arranca las malas hierbas, cuando los brotes son casi invisibles. En una publicación anterior contaba que nuestra forma de relacionarnos día a día con los demás es lo que marca nuestra personalidad, y no al revés como mucha gente piensa. Hacer de la amabilidad un estilo de vida y no un comportamiento en un acto en concreto.

 

El psiquiatra Vicente Simón nos cuenta que ante estímulos negativos recibidos de otras personas, siempre se puede actuar de otra manera respecto a cómo las estábamos haciendo, incluso teniendo la oportunidad de no actuar hasta tener claro el siguiente paso a dar. Lo que parece estar claro es que actuar negativamente hacia los demás es, en cualquier caso, contrario al amor. Y me gusta referirme al amor, en su acepción de amor universal. El “metta amor” también ha sido traducido del sánscrito como amabilidad con cariño, y como amor incondicional. No es un sentimiento en concreto, sino la capacidad del corazón para desear a los demás su felicidad.

 

www.escritorfranciscogonzalez.es

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.