Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

Ignorancia

Lucio Fernández Lunes, 11 de Julio de 2022 Tiempo de lectura:

 

Diariamente tomamos decisiones que tienen por objetivo conseguir mejorar una situación laboral o personal.

 

Lo habitual y conveniente es poder analizar bien qué vamos a hacer y cuándo, teniendo en cuenta todas las variables. No es bueno el 'aquí te pillo, aquí te mato'. Lo más probable es que nos lleve a cometer errores innecesarios con consecuencias desconocidas. Hacerlo de manera sosegada y meditada tampoco nos garantiza el éxito al 100%, pero aumenta de manera significativa la probabilidad de acertar.

 

Llegar a este punto de análisis no es fruto de la diosa fortuna, es necesario un aprendizaje previo, horas de observación, lectura, puesta en práctica de acciones estudiadas y, por supuesto, también de aprendizajes previos de errores cometidos. El error, bien gestionado, es la mejor herramienta para la mejora. Nos enseña el camino que no debemos coger y, eso, es mucho si lo sabemos aprovechar.

 

Karl Popper en su libro 'El conocimiento de la ignorancia' indica: “Me doy cuenta, una vez más, de lo poco que sé, y ello me hace recordar la vieja historia que Sócrates contó por primera vez en su juicio. Uno de sus jóvenes amigos, un miembro del pueblo de nombre Querefon, había preguntado al dios Apolo en Delfos si existía alguien más sabio que Sócrates, y Apolo le había contestado que Sócrates era el más sabio de todos. Sócrates halló esta respuesta inesperada y misteriosa. Pero, después de varios experimentos y conversaciones con todo tipo de personas, creyó haber descubierto aquello que el dios había querido decir; por contraste de todos lo demás, él, Sócrates, se había dado cuenta de lo lejos que estaba de ser sabio, de que no sabía nada. Pero lo que el dios nos había querido decir a todos nosotros era que la sabiduría consistía en el conocimiento de nuestras limitaciones y, lo más importante de todo, en el conocimiento de nuestra propia ignorancia. Creo que Sócrates nos enseñó algo que es tan importante hoy en día como lo fue hace 2.400 años. Y creo que los intelectuales, incluso científicos, políticos y, especialmente aquellos que trabajan en los medios de comunicación, tienen hoy la imperiosa necesidad de aprender esta vieja lección que Sócrates trató en vano de enseñarnos".

 

[Img #91838]

 

Recientemente, asistí a una reunión en una reconocida escuela de negocios donde uno de los participantes tomó la palabra para venir a decir que esto de la RSE o sostenibilidad era un invento absurdo lleno de artificio, inservible para las empresas, lleno de marketing e innecesario para las compañías. Que enseñarlo en escuelas de negocios era mero postureo académico y que, ni el consumidor ni las empresas esperan nada de esta 'moda', sobre todo las pymes o micropymes que no necesitan de estos cantos de sirena.

 

No voy a entrar en las formas, que dejan mucho que desear, pero sí lo voy a hacer en el fondo. 

 

En parte no le falta razón. En esto de la sostenibilidad hay mucho 'postureo' y mucho greenwashing. La parte positiva es que cada vez menos.

 

En lo que no puedo estar de acuerdo es en el resto. Son tres los motivos:

 

    1. Todas las empresas, todas, necesitan aplicar una estrategia coherente de sostenibilidad. Escuchar a los grupos de interés, tener en cuenta sus aportaciones mejora, sin duda, nuestra competitividad. Ofrecer un producto de calidad y adaptado a los clientes nos hace fidelizarlos. Cuidar a los empleados y, cuando digo cuidar quiero decirlo en todos los aspectos: económicos, conciliación, flexibilidad, formación, nos convierte en una empresa atractiva para el talento y, más talento es igual a más productividad. Cuidar al proveedor nos permite tener una materia prima o servicio más adaptado a nuestras necesidades, nos ayuda a reducir costes. Y así podría seguir con todos ellos.


    2. EY (Ernst & Young) en su informe 'Future Consumer Index. Deconstruyendo al consumidor post-covid y su apuesta por el consumo sostenible' indica que más del 50% de los encuestados dejaría de comprar los productos de una empresa que emprendiese una acción social o medioambientalmente inapropiada, el 34% trataría de convencer a sus allegados de hacerlo y el 32% reduciría su consumo”.


    3. No solo se debe formar en sostenibilidad en los programas específicos de maestría, debe hacerse en cualquier programa, ya que estamos hablando de un concepto transversal. Además, hay que hacerlo en edades escolares para que construyamos una sociedad del futuro con valores sólidos, éticos y coherentes.

 

Entiendo que esta persona expuso su opinión desde la ignorancia, desde el desconocimiento. Todos deberíamos hacer como Sócrates, darnos cuenta de lo lejos que estamos de ser sabios, de que no sabemos nada.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.