
Una de las mayores inversiones que puedes hacer en ti es ir a terapia. No es un gasto, no es para locos, no es una pérdida de tiempo.
Es honrar quién eres y darte el espacio que mereces para transformar tu vida.
Ir a terapia no es un privilegio o una necesidad. Ir a terapia es uno de los pasos para retomar nuestro poder y mostrar la información inconsciente. Que es la que nos hace creer que ir a terapia es un privilegio, entre otras cosas.
Invertir dinero en ti, en tu transformación es lo único que junto al tiempo que inviertas en ti y las acciones que des, te llevarán a un cambio real en tu vida. Y por tanto a conectar con tu yo real.
Si tu vida no te gusta y/o no te sientes conectado a ti mism@ es por toda la información inconsciente que hay en ti, que está creando tu vida. Y sólo sacándola a la luz, podrás transformar tu realidad.
Sanar, adquirir nuevos hábitos, elevar tus estándares, perdonar, creer en ti, elevar tu amor propio y abundancia y expandir tu sexualidad no es un privilegio.
Es recordar que dentro de ti hay un dios/Diosa que te conecta a tu yo real y una vida plena.
¿Y por qué en el artículo de hoy te hablo de todo esto?
Pues muy sencillo, como coach, mentora y terapeuta veo en mis cursos y sesiones individuales como tenemos miedo a abrir nuestro interior y dejar que la sombra salga, es decir, que el dolor, la rabia y la tristeza se pongan en frente de nosotras y nos muestren lo que tienen para nosotras. Veo como nos engañamos diciendo que estamos bien cuando realmente no es así, en mucha de las ocasiones. También veo como nuestro potencial nos aterra, queremos algo, pero encarnar esa manifestación es algo que nos impone como de igual manera elevarnos a ese nivel de responsabilidad.
Te hablo de la importancia de ir a terapia, pero de igual forma te hablo desde mi forma de ver la vida de la importancia inmensa de guiarte por alguien que esté encarnando donde tú quieres ir.
Con amor, Airam Marco

