La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, con homólogos europeos en Bruselas
Los ministros de Energía de los Veintisiete han acordado reducir el consumo de gas en un 15%, pero habrá excepciones. En principio, la reducción es “voluntaria”, y de ello estarán exentos los territorios insulares (Malta y Chipre, por ejemplo), que no están conectados al resto del territorio; además de aquellos peninsulares que no cuenten con conexiones o que tengan capacidad de exportar, como es el caso de España.
Esta decisión se toma ante el posible corte total del gas ruso y entrará en vigor desde el 1 de agosto y hasta la próxima primavera.
También podrán solicitar excepciones los países que tengan superadas sus capacidades de almacenamiento y cuyas empresas tengan el gas como materia prima. El objetivo es evitar una grave crisis económica.
Este acuerdo de hoy podría variar y ser obligatorio para todos los estados siempre que la UE declare el estado de "alerta" si hay un "riesgo sustancial" de escasez de gas.





