María Jesús Montero, ministra de Hacienda
El nuevo impuesto a la banca y a las empresas energéticas ya tiene forma mediante proposición de ley presentada por PSOE y Podemos. El Gobierno gravará las comisiones e interesen que cobran las entidades financieras, hasta con un 4,8% de sus ingresos, y la facturación de las energéticas, a las que se les aplicará un 1,2%.
La medida afectará a las entidades con ingresos de más de 800 millones de euros y las energéticas que vendan por encima de los mil millones.
El nuevo gravamen anunciado por Pedro Sánchez durante el Estado de la Nación estará vigente de manera temporal durante los años 2023 y 2024 y en este tiempo el Gobierno prevé recaudar 7.000 millones extra para hacer frente a la crisis provocada por la guerra en Ucrania.
La proposición de Ley también contempla conceder atribuciones especiales a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y al Banco de España para que velen porque este impuesto no repercuta en los clientes.



