
En julio se matricularon 73.322 turismos que descienden un 12,6% en relación con el mismo mes del pasado año, colocándose por debajo del año 2013. El canal de las alquiladoras, que compraron 10.994 unidades en julio, baja un 38,5%; los particulares, con 31.628 coches en el mes, baja un 12,2% y las empresas matricularon 30.700 turismos, un 2,3% más que en julio de 2021 gracias al tirón del 14,4% del renting.
En lo que va de año se han matriculado 481.286 turismos, un 11% menos que en 2021 y lejos de los 809.159 de 2019. Por canales, hasta julio caen un 0,53% los particulares que compran 211.870 turismos, las empresas, con 199.383 coches, compran 1,7% más que en el mismo periodo del año pasado, y el alquiler ha recibido en lo que va de año 70.033 turismos con un descenso del 46,9% sobre el mismo periodo de 2022.
“La bajas ventas de un mes como julio, probablemente el más fuerte del año, suponen una mala noticia para el sector y deberían servir de toque de atención a las administraciones públicas. El mercado está lastrado por el miedo a un debilitamiento de la economía, pero también por una subida de los precios achacable a la escasez de materias primas. Las medidas para reducir la inflación no están revertiendo la situación, lo que pondrá en riesgo la recuperación de las ventas que este año se quedarán, muy probablemente, por debajo de las del año pasado”, declara Eric Iglesias, director general de Ancove, la patronal de los comerciantes.

