
La gestión eficaz de nuestro dinero permite mejorar el rendimiento del ingreso, pero también ahorrar y acceder a una mejor calidad de vida. Y si bien esta actividad puede resultar compleja para la persona sin experiencia, existen ciertas claves que pueden emplearse de manera sencilla y eficaz. Por ejemplo, utilizar las cuentas bancarias sin comisiones.
¿En qué consiste la gestión económica y el balance de cuentas?
La gestión económica se constituye como una actividad en la que se organiza el empleo de los recursos según distintos intereses económicos complementarios. Por lo tanto, se trata de una práctica necesaria tanto para grandes empresas como para el balance de cuentas a nivel doméstico.
Una de las mejores maneras de administrarnos en este sentido, es abrir una cuenta sin comisiones. Se trata de un servicio que algunos bancos ofrecen para favorecer las operaciones de sus clientes sobre otros bancos: gracias a las plataformas y aplicaciones de la banca online, es posible reducir el costo de la gestión y brindar este tipo de cuentas.
Este es solo uno de los tantos recursos que hoy en día se encuentran a disposición para mejorar las finanzas personales. Lo mismo ocurre con las aplicaciones dedicadas a la gestión económica: se trata de programas gratuitos desarrollados con el propósito de ofrecer todas aquellas funciones necesarias para simplificar el control de nuestra economía.
Justamente por ello, en la actualidad existen muchas maneras de mejorar en estos aspectos: el primer paso en este sentido es realizar un análisis de nuestra situación actual y establecer ciertas categorías esenciales para organizar los ingresos, el gasto y nuestro perfil financiero. Una vez hecho esto, debemos establecer objetivos realistas e implementar estrategias eficaces para alcanzarlos.
Claves para mejorar la gestión del dinero
La siguiente lista comprende las claves más sencillas y efectivas para mejorar en las áreas de gestión que resultan más significativas para nuestra economía presente y futura.
Establece objetivos claros y realistas
El primer paso para alcanzar un balance de cuentas eficaz consiste en la etapa de planeamiento. En esta instancia, debemos confeccionar un plan económico en el que figuren nuestros objetivos a corto, mediano y largo plazo. Dichos objetivos deben ser realistas y fundados en la proyección económica.
En este sentido, debemos establecer parámetros de crecimiento en función de adquirir una vivienda, mejorar nuestro ingreso, ahorrar e invertir nuestro dinero para percibir un crecimiento. En función de nuestro ingreso y posibilidades financieras, esta tarea organizará nuestra matriz económica para crear un presupuesto.
Controlar el gasto y crear un presupuesto
Si bien nuestros objetivos sirven como una brújula con la cual dirigir nuestra economía de manera progresiva hacia una mejor calidad de vida, debemos considerar los gastos que enfrentamos de manera periódica y variable en nuestra economía. Esto resulta fundamental para balancear nuestras cuentas y confeccionar un presupuesto.
El presupuesto entonces nos permite asignar una cantidad específica a cada uno de nuestros gastos. Conviene organizarlo de manera mensual, ya que este es el lapso en que se pagan las cuentas. Luego debemos diferenciar costos fijos y costos variables: los primeros —alquiler, servicios, cobertura médica, etc.—. Son imprescindibles; los segundos pueden variar y reducirse —consumo, combustible, etc.—.
Disciplina y ahorro
Si bien puede haber excepciones, el siguiente paso consiste en respetar de manera disciplinada el presupuesto asignado. Uno de los principales objetivos de esto es percibir un ahorro sistemático, por lo tanto, debemos asignar por lo menos un diez por ciento de nuestro ingreso al ahorro.
Este es un porcentaje que puede variar según las circunstancias de cada persona. Sin embargo, conviene ahorrar aun si no se alcanza cubrir dicha cuota. El objetivo de esto es reducir el gasto innecesario y utilizarlo para constituir un fondo que puede resultar útil en casos de urgencia o para invertir —ya llegaremos a este punto—.
Servicios financieros a la medida
Los bancos y las instituciones financieras disponen de una multitud de servicios que exceden la sola administración del dinero. En este sentido, conviene consultar con nuestro banco sobre sus instrumentos de ahorro, cuentas bancarias sin comisiones y servicios financieros que puedan beneficiar nuestra economía.
Del mismo modo, en caso de ser posible, conviene consultar con un asesor financiero propio que verifique nuestro presupuesto y nos ofrezca asistencia sobre las distintas herramientas disponibles para mejorar su rendimiento. En cualquier caso, conviene no destinar más del 30 % del ingreso a cubrir costos financieros —pago de hipoteca, préstamo, crédito, etc.—.
Rentabilidad de los ahorros
Como mencionamos más arriba, constituir un ahorro puede ofrecernos ciertas oportunidades. Una de las más importantes es la capacidad de rentabilizar dicho ahorro y obtener una ganancia en vez de mantener dicho dinero ocioso. Esto es especialmente cierto en escenarios inflacionarios en los que el valor del dinero disminuye con el tiempo.
Existen múltiples opciones para rentabilizar el ahorro dependiendo del capital disponible y el riesgo que queramos asumir. En este sentido, podemos utilizar instrumentos de ahorro como los plazos fijos o los fondos de inversión, pero también podemos invertir en instrumentos y valores bursátiles como acciones, futuros, opciones o derivados financieros.
Reducir el gasto financiero
Una gran manera de reducir la presión de los gastos financieros sobre nuestra economía y mejorar el balance de cuentas es programar nuestros pagos fijos con débitos automáticos. De esta manera, se consigue evitar gastos innecesarios producto de la demora en los pagos y el cobro de intereses por préstamos, créditos o servicios.
Otra gran forma de reducir este gasto es el uso responsable del crédito. En este sentido, conviene no realizar compras de consumo ni cubrir gastos variables con la tarjeta de crédito, a menos que estos no comporten un interés. Reducir el uso de la tarjeta a compras de envergadura y sin interés permite maximizar el rendimiento del dinero frente a la inflación.
Herramientas de gestión financiera
Finalmente, una gran manera de mejorar el rendimiento del ingreso y el balance de cuentas es emplear programas de gestión económica y financiera. En la actualidad existe una gran oferta de este tipo de programas que simplifican la tarea y permiten organizar el presupuesto de manera sencilla y eficaz.
La mayoría de estos programas disponen de versiones básicas y gratuitas que, si bien no permiten asociar cuentas bancarias para automatizar pagos o realizar transferencias, sí disponen de distintas herramientas de análisis y funciones de gestión que pueden resultar muy útiles para la economía doméstica.





