Vacaciones de verano
Yo tampoco me he podido ir de vacaciones, como muchos murcianos y españoles.
La pensión da para lo que da. Es decir, para malcomer, fumar un poco, pagar la hipoteca y el seguro del coche y poco más.
No entiendo cómo la gente, con los bolsillos medio vacíos, se atreve a irse a la playa dos o tres semanas. Me figuro que es a costa de la tarjeta Visa y luego en septiembre vendrán los problemas.
Pasaremos del “qué bien nos lo pasemos” (véase el uso del murciano perfecto) a “hostias, hostias con la factura de libros, uniformes, material extraescolar y hay que cambiar de coche”.
Entonces veremos caras largas por las calles, menos bromas en los bares y menos mirar la cartilla del banco donde empezarán a aparecer números en rojo.
Y esperen, que el otoño viene jodido de más. Subiran los precios, subirá el combustible, el tabaco, las cañitas. Eso al menos me dice mi amigo Julián el rinconero y su esposa Madi, que de economía entienden mucho y tienen un bar cerca de casa donde hablo con los parroquianos.
No viene bien la cosa y habrá que apretarse el cinturón para soportar el vivir cada dia.
Mi consejo es que cuiden estos meses los gastos porque espera una buena.
Y ya está. La próxima hablaremos del gobierno.






















