
Durante el segundo trimestre del año se ejecutaron 190 hipotecas sobre viviendas en la Región. De ellas, 177 correspondían a personas físicas y el resto a jurídicas (empresas). Este número es un 20% menos que en el trimestre anterior, un 40% inferior sobre el mismo trimestre de 2021; y un 330% menos que en el segundo trimestre de 2019, el año previo a la pandemia.
En el conjunto de España, las ejecuciones hipotecarias totales (viviendas y otros) iniciadas en los registros de la propiedad fueron 7.115 (313 en la Región), lo que supone un 10,7% menos que el trimestre anterior y un 27,4% menos que en el mismo trimestre de 2021. Las inscripciones sobre viviendas de personas físicas disminuyen un 7,4% en tasa anual. Entre ellas, 3.1651 son habituales en propiedad (un 4,1% menos) y 692 no son residencia habitual de los propietarios (un 19,8% menos).
La información ofrecida hoy por el Instituto Nacional de Estadística sobre los datos de los registros de la propiedad destacan que la mitad de la ejecución de hipotecas corresponden a créditos concedidos en el periodo 2005-2008, los años de la burbuja hipotecaria.
La reducción de las ejecuciones hipotecarias y, por tanto, los desahucio, se debe en parte a la orden que prohibe los lanzamientos de viviendas de familias en situación económica vulnerable.

