El reto de la igualdad salarial
El pasado domingo 18 de septiembre se celebraba por tercer año el Día Internacional de la Igualdad Salarial entre mujeres y hombres, para lograr una igualdad real entre ambos sexos dentro del mundo laboral.
Y aunque siempre he defendido que el salario de un colaborador/a, no lo marca la empresa, sino el aporte del trabajador/a a la compañía, tampoco tiene nada que ver son su sexo.
Aunque somos muchas las empresas que contamos con políticas de igualdad, que plasman este sentir, hay otras tantas en las que la igualdad laboral es solo un texto escrito en un papel y poco efectivo en la realidad, pese a que las recientes leyes aprobadas en este sentido, así lo regulan.
Un claro ejemplo son los salarios de las empresas más influyentes de este país, las que integran el IBEX 35, en las que la diferencia salarial entre hombres y mujeres, supera el 15%.
Han pasado más de 60 años desde que se hiciera mención a la primera medida para evitar la discriminación y garantizar la igualdad de oportunidades en el entorno laboral, pero todavía seguimos haciendo frente a este reto global, que desde hace unos años está recogido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y que se ha enmarcado, además, en la Coalición Internacional para la Igualdad Salarial, cuyo fin es lograr una igualdad salarial entre hombres y mujeres en todo el mundo.
En los últimos años, se han adoptado diversas medidas para lograr la igualdad salarial entre ambos sexos, pero todavía es necesario un compromiso mayor de las instituciones y principalmente de las empresas en materia de igualdad, para que los profesionales que conforman nuestras plantillas se sientan atendidos y escuchados en sus necesidades, sobre todo en aquellas relacionadas con la igualdad salarial o en temas de conciliación laboral, otro aspecto recurrente que también hay que tener en cuenta.
Lograr la igualdad salarial es un hito importante para todos, en especial para las futuras generaciones de nuestro país. La sociedad, las empresas y cada uno de nosotros debemos seguir promoviendo una igual remuneración por un trabajo de igual valor y por consiguiente el empoderamiento real económico de las mujeres de todo el mundo.
Las empresas que se definen a favor de estos compromisos, son mucho más preciadas por los demandantes de empleo a la hora de seleccionar sus futuros puestos de trabajo.
Estas medidas de igualdad de oportunidades, están marcando la diferencia de las empresas comprometidas en su reputación social, lo que afecta directamente en sus resultados financieros, ya que el consumidor del S.XXI muestra una clara tendencia a tener en cuenta la RSC a la hora de elegir sus opciones de consumo.
En esta línea estamos desde Marevents, apostando y apoyando a todo nuestro equipo, a través de políticas de igualdad impregnadas en cada estamento de la compañía, para seguir siendo una empresa de referencia en materia de igualdad y ayudando a otras a conseguirlo.





















