Un repartidor de Glovo
La Inspección de Trabajo ha impuesto una multa de 79 millones de euros a Glovo, la empresa de reparto de comida que se ha negado a contratar a 10.614 repartidores tras la entrada en vigor de la nueva ley 'riders'.
Según informa hoy la Cadena Ser, las inspecciones se han realizado en Barcelona y en Valencia, ciudades en las que han detectado 8.331 y 2.283 ‘falsos autónomos’, respectivamente.
Los inspectores afirman en los expedientes que “la empresa no es una mera intermediaria en la contratación de servicios entre comercios y repartidores, sino que presta servicios de reparto y mensajería, fijando las condiciones esenciales de prestación de dicho servicio”. Es decir, que estos trabajadores son ‘falsos autónomos’ “que dependen y no son ajenos” a Glovo que debería haberlos incluido en nómina como exige la Ley de Riders.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha señalado que "es gravísimo en un estado social y democrático de derecho en el que las empresas tienen también que cumplir la ley". "Lo que ha hecho Glovo son dos vías de actuación gravísimas: vulneración de derechos fundamentales de los trabajadores y obstrucción a la labor de inspección de Trabajo”.







