
Las lluvias primero y la posterior sequía y olas de calor han reducido la producción de la actual campaña a límites desconocidos. La cosecha estimada en la Región es de 6.700 toneladas, un tercio menos que la pasada, que ya fue mala. En el conjunto de España, el descenso será similar en porcentaje e incluso en algunas zonas de cultivo de secano la recolección apenas ha llegado al 10%.
Llama la atención que con una oferta tan baja, los precios no se han recuperado y son muchos los agricultores que se están planteando abandonar definitivamente el cultivo.
España fue uno de los principales productores de almendra hasta que la fuerte competencia del fruto norteamericano -especialmente de California- tiró los precios e hizo inviable mantener las explotaciones. Las sucesivas sequías en California propiciaron que los agricultores españoles retomaran su cultivo.
Este año la situación ha vuelto a tornar.
La Mesa Nacional de Frutos Secos calcula que la campaña en el conjunto de España supere ligeramente las 61.000 toneladas para una superficie de más de medio millón de hectáreas en producción.
Frente a unos costes que se han disparado por los abonos, los productos fitosanitarios y los combustibles, los precios en Mercamurcia están por debajo de la rentabilidad. Así, la pasada semana se pagaron 7,54 euros/kilo por la comuna ecológica; 3,80 €/Kg por la común; 5,42 €/Kg por la desmayo largueta; 3,90 €/Kg por guara y 7,50 €/Kg por la marcona. Fueron una cotizaciones similares a las registradas en otras lonjas españolas con las de Albacete, Reus o Córdoba.
Los agricultores sospechan que son los fabricantes de snack (la industria) los que están operando para especular con los precios: ofrecen poco y el productor se ve obligado a vender por debajo de coste. En estos casos, las organizaciones profesionales agrarias están aconsejando a sus asociados que “resistan” a la espera de una subida de precios.

