
Nuestra vida entera es la acumulación de las decisiones que hemos ido tomando. Si lo pensamos bien, cada elección que tomamos se construye sobre la anterior y así, en una sucesión continua que va marcando el rumbo de nuestra existencia. Según el momento que nos esté tocando vivir y con las herramientas personales de las que cada uno dispongamos en ese instante, vamos escogiendo nuestras elecciones entre las opciones que tenemos, y nos vamos convirtiendo en resultado de esas decisiones…
Lo bueno, es que siempre estamos a tiempo de empezar a tomar otro tipo de decisiones diferentes a las que habíamos estado tomando hasta ahora. Como he comentado en alguna ocasión, nuestra forma de relacionarnos va marcando nuestra forma de ser, y no al contrario, como mucha gente piensa. Todos tenemos un gran margen de mejora y la capacidad de hacer las cosas de otra manera… De hecho, cada nuevo día tenemos una oportunidad de actuar de forma diferente. Conforme vamos creciendo vamos aprendiendo, somos nuestros propios maestros: En función del momento que nos toca vivir, todos somos maestros de lo que ya hemos vivido, creadores de lo que estamos viviendo y pupilos de lo que viviremos.
![[Img #93658]](https://murciaeconomia.com/upload/images/10_2022/7210_1.jpg)
Ya es sabido por todos que, si seguimos haciendo lo mismo, seguiremos obteniendo los mismos resultados. Y a veces, el universo, la vida o cada uno como quiera referirse a ello, nos incomoda hasta tal punto que ya no tenemos otra opción que realizar cambios, de tomar decisiones. Pues como dijo Eduardo Alighieri, <>. Preocuparnos por lo que nos pasa es algo inevitable, pero también podemos hacer otra cosa, ocuparnos de ello. Si ya te cansaste de repetir ciertas situaciones una y otra vez, es posible que sea momento de un cambio. Y es nuestra responsabilidad poner acción para tomar nuestras propias decisiones y efectuar los cambio necesarios, ya que solo nuestra es esa labor, la de accionar nuestra actitud para modificar aquello que queremos transformar en nuestra vida.
Y si ya estás tomando decisiones, enhorabuena por ello. Pues las decisiones tomadas, no deben valorarse según el resultado obtenido, sino por haber tenido la valentía de tomar esa decisión, ya que si tuvimos que tomarla, fue porque nos dimos cuenta de que no estábamos en el lugar adecuado y de que era necesario moverse. No te sientas mal por tomar decisiones que otros no entiendan o que puedan molestar a otras personas, no eres responsable de su felicidad, pero sí de la tuya.
Francisco González
www.escritorfranciscogonzalez.es

