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ENTRE TÚ Y YO

EBITDA y ecología familiar… Finis origine pendet

Ricardo Gay Férriz Martes, 25 de Octubre de 2022 Tiempo de lectura:

 

¿Hay alguna relación entre los beneficios de una empresa y lo que ésta invierte en la conciliación familiar de sus empleados? Debe haberla pues, no en vano, empresas tan significadas como Amazon, Netflix, Coca-Cola, entre otras, están apostado fuertemente por medidas en favor de la familia y de su entorno. Un ejemplo en la Región de Murcia es Estrella de Levante que acaba de conseguir la certificación EFR en conciliación como Empresa Familiarmente Responsable que otorga la Fundación “Másfamilia”, en colaboración con el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.

 

Uno de los principales propósitos que tiene toda empresa y negocio son sus ganancias, además de otros múltiples beneficios que, como resultado de su actividad, puede traer.

 

¿Qué papel juega en el EBITDA anual de una empresa las personas que trabajan en ella?

 

Mucho. Por eso se cuida tanto los procesos de selección, las entrevistas personales y la formación continua. Cada persona que se incorpora a un puesto de trabajo es un “capital” importante, que contribuye al fin último de la empresa.

 

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La productividad laboral es la suma de diversos factores que da lugar al clima de trabajo de la empresa. En dicho clima las condiciones físicas en las que se desarrolla el trabajo y las relaciones interpersonales entre las personas de la empresa son clave.  Ahora bien, las personas no nos podemos partir en dos: somos la misma persona en casa que en mundo laboral. ¿Qué “mochila” llevamos de casa al llegar a nuestro puesto de trabajo? ¿Nos podemos abstraer totalmente en las horas de trabajo de lo que hemos dejado allí y nos espera a nuestro regreso? Es evidente que no. Todos formamos parte de un entorno, de un “ecosistema” familiar, pues somos personas que convivimos con otras. Al cuidado de dicho ecosistema, le llamamos “ecología familiar”. El término ecología, entre otras acepciones, significa "conocimiento" y "cuidado de la casa", que extendemos ahora a la familia.

 

Hemos llamado a este ensayo EBITDA y ecología familiar… Finis origine pendet

 

“El final depende del principio”.

 

Hagamos un pequeño juego de palabras con el acrónimo inglés EBITDA. Decíamos que el fin de cualquier empresa son las ganancias (Earnings). Pero este indicador que radiografía la salud del negocio, es previo a contabilizar los intereses de la deuda adquirida, a los impuestos, a la depreciación de los bienes y a las amortizaciones (Earnings Before Interests, Taxes, Depreciation and Amortization). ¿Y si aplicamos el término “Depreciación” y “Amortización” a la pérdida de rentabilidad de los trabajadores por sus posibles conflictos familiares, o a la progresiva amortización de sus capacidades, consecuencia quizá de un “ecosistema familiar” deteriorado? ¿Cuánto cuesta anualmente a la empresa el no-cuidado de la “ecología familiar” de sus empleados?

 

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El lema “Finis origine pendet” conviene no perderlo de vista. El final (EBIDTA), depende del principio, que debería ser: cuidar la ecología familiar de quienes hacen realidad la empresa.

 

Si el clima familiar de la mayoría de los empleados de una empresa es estable, el ambiente laboral y la productividad de ésta será mejor que su contrario.

 

En la ecología de la familia es clave otro acrónimo: “DAR”. Es decir, discriminar, anticipar y reconducir. Discriminar lo que es problemático, de lo que no lo es. Anticipar las crisis propias que se producen en cada etapa de la vida. Finalmente, reconducir los errores con garantía de éxito.

 

¿Qué puede hacer una empresa por sus empleados en este sentido? ¿Cómo puede “DAR”? Al igual que se emplean recursos para la formación técnica de los trabajadores y su adaptación al puesto y a los tiempos, las empresas deberían dedicar recursos para ayudar a sus empleados a discriminar, anticipar y reconducir las crisis de convivencia en la familia. No en vano, “Brain runs on fun”.

 

¿Cómo? Un medio es facilitar a los trabajadores la asistencia a programas de Family Enrichment (Orientación Familiar), donde se hace una formación preventiva con situaciones familiares reales, empleando la metodología del Caso de la Universidad de Harvard. Así es como trabajamos en la International Federation for Family Development, IFFD. Estos cursos se pueden realizar in company, a medida para cada empresa.

 

¿Por dónde comenzar? Por entrenar a las personas a discriminar y anticipar. Por un lado, discriminar los problemas aparentes, y reducir el nivel de posible conflicto. Por otro, anticiparse a los problemas reales que suelen venir, en función de las etapas de la vida, de la pareja y de la familia.

 

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El coste es pequeño y el beneficio está garantizado, además de que se fomenta y se genera un ambiente colaborativo y de amistad entre quienes participan en los programas, que contribuye también al mejor clima laboral.

 

Estamos a vuestra disposición para resolver cualquier duda. Basta con que nos escribáis al correo [email protected]

 

Ricardo Gay Férriz

Coordinador del Grupo de Formación de Moderadores en Family Enrichment IFFD (International Federation for Family Development).

 

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