
Debido a la implementación de esta nueva ley ‘Crea y Crece’, a partir de ahora la factura electrónica para autónomos y empresas pasa a ser obligatoria.
Este nuevo método se ha llevado a cabo con el objetivo de luchar contra la morosidad que cada vez se hace más presente en nuestro país. Y es que, actualmente, la factura electrónica se ha convertido en una potente herramienta para garantizar el control de todos los pagos de los autónomos, así como de la eficiencia y eficacia en las gestiones por parte de las empresas.
Pero luchar contra la morosidad no es el único objetivo de esta nueva ley, sino también ahorrar a nivel medioambiental, además de establecer una trazabilidad segura al emitir las facturas electrónicamente.
Y es que, según el estudio de análisis elaborado por SERES titulado como “Estudio comparativo del uso de la factura electrónica en España”, especifica que gracias a las 296.469.689 facturas electrónicas que se emitieron el pasado 2021 en España consiguieron evitar la tala de 16.486 pinos.
No solo eso, sino que este análisis reveló que la emisión de dichas facturas electrónicas también supuso un gran cambio en gestión económica, ya que se ahorraron 2.300.604.787 euros, así como el ahorro de 617 años laborables.
Según el Grupo SERES, creadores de este estudio “Las empresas y autónomos tienen ante sí una gran oportunidad para dar el salto a la digitalización, optimizar sus procesos internos y ser más competitivos para, de esta forma, ofrecer unos mejores servicios y contribuir al progreso del tejido productivo e industrial”.
Ventajas de la factura electrónica con la ley ‘Crea y Crece’
Aprobada por el Congreso el pasado 15 de septiembre, publicada en el BOE el 29 y puesta en vigor este 19 de octubre, la ley ‘Crea y Crece’ supone un nuevo cambio tanto para empresas como para los autónomos.
La factura electrónica no solo conlleva una reducción de tala de árboles sino que además, trae consigo varias ventajas que el Congreso quiere hacer saber mientras duren los primeros seis meses de su implementación.
Es decir, hasta marzo de 2023 no será necesario gestionar los trámites en forma electrónica, y, dependiendo de la facturación anual, las empresas y los autónomos van a tener entre uno y dos años para cumplir con la medida: un año para la facturación anual por encima de los ocho millones y dos años para una inferior.
Hablamos con la asesoría de Murcia Aselec, que nos detalla algunas ventajas de la implementación de esta factura electrónica:
- Reducción de los tiempos y una agilización mayor en la facturación.
- Ahorro considerable en transporte, papelería y costes de impresión de las facturas.
- Reducción del impacto medioambiental. Con la factura electrónica se suprime la tala de árboles.
- Simpleza y fácil gestión evitando errores humanos.
- Mayor transparencia de la información y los datos de las facturas de los autónomos y las empresas.
- Reducción considerable de la morosidad en el país al poder evitar datos falsos o errores humanos.
Con estas ventajas, el Gobierno de España pretende ofrecer a las empresas y autónomos una forma fácil de gestionar sus ingresos y pagos a Hacienda, al mismo tiempo que consigue evitar la morosidad.
Lo que antes era una opción voluntaria, ahora la factura electrónica pasa a ser obligatoria. Y es que, hasta la entrada en vigor este pasado 19 de octubre, las facturas electrónicas tan solo eran necesarias en las relaciones con la Administración Pública y entre sus contratistas, cuando el valor de la factura era superior a los 5.000 euros.
Respecto a los formatos que deberán tener, hasta el momento no se han pronunciado en base a ello, pero sí se ha dejado claro que habrá sanciones para autónomos y empresas de hasta 10 mil euros para aquellas que no ofrezcan a los usuarios la posibilidad de recibir facturas electrónicas.




