
España siempre ha sido una tierra de conquistadores. Una raza especial, ambiciosa y de mucho talento. La historia es tozuda y a veces quiere repetir hazañas. Y ahora cabe la posibilidad de una nueva conquista. Una conquista adaptada a nuestra era digital y tecnológica. Y esto, en pleno siglo XXI. Un nuevo reto, más revolucionario que todos las anteriores. Y que puede ser una realidad con la ayuda de todos. Ya, en el siglo XVI tuvimos a valientes exploradores como Pizarro, Cortes, Giménez de Quesada, Cabeza de Vaca o Almagro, que se lanzaron a la conquista de nuevas tierras. Fue la tierra que confiaba en sus visionarios, en sus emprendedores, que de sus sueños hicieron que el Reino de España fuera el más poderoso de todos los tiempos.
Hoy, 5 siglos después, España tiene la oportunidad de nuevas expediciones, con la ayuda de la tecnología, atrayendo talento, formación e inversión, posicionándose como uno de los países mejor preparados para forjar, como antaño y desde aquí, aquellas ideas que ayuden a descubrir un nuevo mundo, lejos del metaverso.
Y en este entorno de conquistadores, surge la saga de figuras históricas de nuestra tierra que, con sus inventos, consiguieron conquistar el espacio aéreo, el marítimo o el de las comunicaciones. Así en la Región de Murcia, tuvimos al cartagenero Isaac Peral (1851) con su submarino; al murciano Juan de la Cierva (1895) con su autogiro o, el también murciano, Enrique Bonet (1837) quien desarrolló nuevos inventos para la mejora del sistema telegráfico y que es el primer ingeniero de telecomunicación honoris causa de la Región de Murcia.
Cuento esto porque, cuando hablamos de conquistas, pensamos en salir a buscar otros espacios con inventos que lo hagan posible, como ya pasó cuando fuimos a las Américas, ayudados por el astrolabio, las cartas náuticas o el reloj de arena. Y esa será la oportunidad que tendrá la Región de Murcia si, finalmente, el municipio de San Javier es elegido por el Gobierno de España para albergar la sede de la Agencia Espacial Española y que verá la luz en los próximos meses. Esto abre un abanico de oportunidades para el desarrollo de tecnología, empresas, fabricantes, industrias y para la creación de StartUps, buscando hacer fuerte a nuestro país en la carrera espacial y aeronáutica.
Lo cierto es que apoyos no faltan para liderar este proyecto, en esta tierra que vio nacer a Peral, de la Cierva y Bonet. Contar con esta sede de desarrollo de la ciencia, la innovación y la investigación en la Región de Murcia y que sea el foco de la industria de este sector en España, es una oportunidad única. Las universidades, los centros tecnológicos, la ciudad del aire y las grandes industrias de la Región, son una garantía para conseguirlo. Ojalá sea así. Empieza la conquista.
Quién sabe qué nuevas aventuras viviremos con una Agencia Espacial en nuestro ecosistema tecnológico e industrial de la Región de Murcia, que inventos nos encontraremos y que retos alcanzaremos. Y así, repetir doscientos años después, las hazañas de nuestros antepasados. ¡Qué ilusión!

