
Si quieres ver un cambio, primero cámbiate tú mismo. ¿Cómo vas a cambiar a alguien si tú no eres el ejemplo?
La gente no fluye. La gente está atascada en sus vaivenes y no sabe cómo escapar del ruido. ¡Ni moviéndose siquiera!
¿Sabéis que cuando estáis quietos 10 min el sistema respiratorio hace que se muevan más de 20 músculos? _Dato: gasto energético a veces más grande que salir a correr 30 min. _
Un porcentaje de la población intenta con todas sus fuerzas hacer un mundo mejor. Sus intenciones son admirables, pero en ocasiones buscan cambiarlo todo excepto a ellos.
Intenciones nobles, pero incongruentes.
Si toda la población dejara de comer 3 veces más de lo que debe ¿Qué pasaría?
Si toda la población hiciera 20 min de estiramientos diarios ¿Qué sucedería?
Si toda la población meditará 10 min al día ¿A dónde llegaríamos?
Si toda la población, en vez de ver la TV 2 horas al día, ¿saliera a caminar 2 horas? ¿Montar en bici? ¿Leer? ¿Nadar? ¿Remar? ¿Hacer el amor?
Solo con esos pequeños detalles el sistema sanitario español se ahorraría muchos quebraderos de cabeza... Menos enfermedades = mejor sociedad. No tiene por qué bajar el número de sanitarios. Trabajarían mejor.
Si te haces una mejor persona harás un mundo mejor, eso decía Gandhi. “Be the change you want to see in the world”.
Quizás si tu empiezas a poner tu grano de arena, el vecino, tu marido, tu mujer, tu hermano den el primer paso...
Hasta que no nos transformemos a nosotros mismos seremos como manadas de gente enfurecida gritando por la paz.
Para mover el mundo debemos permanecer de pie, y para permanecer de pie, erguidos, en una postura qué influencie al resto, hay que trabajarlo todos los días. Si no puedes sol@, pide ayuda. Para eso estamos los profesionales del ejercicio físico.
Nada es más esencial en este siglo XXI y la nueva era que estamos presenciando que una transformación personal en el plano *físico* y mental.
Esa es una de las razones por las que hemos desarrollado nuestras capacidades para introducirlo en la población: El paso más importante hacia una vida más sana es el primero: cuidarte tú, de verdad.

