
Vivimos en un mundo que desde que entramos al sistema educativo nos ha enseñado a desconectarnos de nosotras mismas (también a los hombres) y vivimos continuamente en una espiral de velocidad por hacer, lograr y ser vistas por los demás por X logros. En muchas ocasiones hay menores que adquieren esta visión de la vida tan deshumanizada incluso antes de entrar al sistema educativo.
Y a todo esto se le suma entre otras cuestiones, el valor tan desorbitado que se le entrega al dinero. Y cargamos al dinero de una responsabilidad sin sentido. Una responsabilidad inexistente puesto que recae en la inmadurez de una sociedad mayoritariamente infantil que entrega su bienestar, su vida al dinero y su tiempo al mundo externo.
Llegando a hacer responsable al dinero de todo eso que volcamos sobre él cuando únicamente este elemento es una energía que potencia aquello que ya hay en nosotras, es una energía neutra. No tiene poder sobre nosotros, ni es nuestra seguridad, ni es aquello que nos hace felices. Aporta, sí. Sería de espiritual des-enraizada, volada decir que el dinero no contribuye a nuestra felicidad y bienestar puesto que es un bien de intercambio en este plano, sin embargo, sería de materialista desconectada, pensar que lo es todo. Y olvidarnos del equilibrio real, cielo y tierra, lo espiritual con lo material. Sin guerras entre estas definiciones, en armonía.
Si observas, el tiempo y el dinero son dos energías muy potentes en este mundo y en esta vida y les entregamos nuestra vida, nuestro poder. Creyendo que en ellas está la solución y jamás será así. El tiempo, al menos en este mundo y en este cuerpo, tiene fecha de caducidad y el dinero por mucha cantidad que venga a nosotras, sino sabemos gestionarlo y estamos desconectadas de nuestra esencia, será una parte de nuestro sufrimiento. Pues creeremos tenerlo todo, pero no sabremos disfrutar de la vida. Viviremos en escasez de tiempo y dinero porque por mucho tiempo y dinero que tengamos lo usaremos desde la des-conexión.
Y todo esto es realmente importante pues invertimos gran parte de nuestra vida en estos elementos.
Incluso seguimos en lugares que nos hace mal por dinero. Nos quitamos tiempo en un lugar que no nos hace bien y nos quedamos ahí por dinero. ¿Dónde queda el amor hacia nosotras mismas? En ningún sitio.
Se que suena fácil, pero no lo es. Tampoco te hablo desde la teoría pues todo lo que escribo siempre está unido a mi experiencia, al igual que mis servicios y formaciones. Y esto del tiempo y el dinero, unido a toma de decisiones, es algo que me atravesó por completo y llena de miedos e incertidumbres, solté un trabajo de ``buen´´ sueldo y ``seguro´´ porque me alejaba de mí.
En este artículo quiero que te tomes un momento para reflexionar sobre el peso que en tu vida le das al tiempo y al dinero, y como te dices NO a cosas que deseas y te hacen bien, te expanden, porque tu cabecita parlante cree que no tienes tiempo, mientras lo dedicas a cosas que no te hacen bien y como te dices a ti NO, cuando te quedas en sitios únicamente por dinero y ese lugar no te hace nada bien.
¿Quieres vivir una vida auténtica y llena de amor y respeto por ti? Toma decisiones alienadas a ti desde el amor, Y eso solo se logra trabajando en regreso hacía ti misma.

