
Esta situación que se ha dilatado tanto en el tiempo logró que al final que Puente Santiago haya ordenado que cuatro funcionarios deban atender de forma presencial a los ciudadanos en un horario que irá desde las 10 a las 14 horas, con intervalos de 15 minutos.
Lo que se espera es que dicha orden tenga su entrada en vigor de forma inminente en cuanto se actualice la aplicación de petición de cita previa, como explicaron fuentes del Ministerio de Justicia del que depende, con gran probabilidad a partir de diciembre. En este sentido, afortunadamente, en el Registro Civil Murciano no existen este tipo de problemas y la actividad es la normal.
La situación en la sede del Registro Civil Central había pasado a ser muy complicada
A diario, desde hace más de dos años, sobre las diez de la mañana, un buen número de personas aparecen en un lado de la Plaza Jacinto Benavente, donde está situada la entrada principal del Registro Civil Central. Con ellos se pueden ver una serie de papeles y carpetas repletas de documentos, donde discuten con el personal de seguridad, pues todas acaban dando la vuelta y volviéndose.
Los servicios de este Registro Civil Central se vieron muy limitados desde el comienzo de la pandemia, pero a diferencia de lo ocurrido en otros organismos, no se han logrado recuperar de las funciones, por lo se que se han dejado en la calle a los que necesitan de sus competencias.
Tampoco sirve llamar por teléfono, puesto que es inútil a la hora del contacto con dicho organismo. De todas las personas contactadas, lo cierto es que son pocas las que han llegado a recibir alguna clase de respuesta y aquellos que lo han logrado dice que no consiguen pedir una cita previa
Hasta desde el mismo Ministerio de Justicia la recomendación es la misma del Registro Civil Central, que dice que las personas interesadas tienen que enviar un correo certificado.
Los ciudadanos son al final los que sufren las consecuencias
La frustración para muchas personas es evidente, pues son muchos lo que quieren registrar a los hijos que, por ejemplo, nacieron en otros países, pero cada vez que llegan con todo el papeleo, se prohíbe la entrada y solo es posible hablar con el agente de seguridad que está situado en la puerta.
Por este motivo, es por el que Sofía Puente Santiago, como directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública del Ministerio de Justicia, es la que dio la orden de volver a la normalidad y que se atienda como es debido a los ciudadanos.
Si se habla con los vigilantes, no se quieren dar motivos, solo se dice que es imposible realizar ninguna gestión al estar el edificio cerrado para el público, pero cuando se le pregunta la razón, el vigilante dice que es debido a las restricciones sanitarias para evitar el contagio del coronavirus.
El caso es que no el personal de seguridad que entra ni los que salen llevan mascarilla. Por todo ello, el Registro Civil Central, no deja de ser el responsable, de las funciones que no competen a otra serie de registro, tanto porque las circunstancias de los que acuden a él van a ser consideradas extraordinarias.
En este sentido, una abogada que acudió al Registro Civil dice que hace meses se ponía la excusa del Covid, pero que ahora ya no dicen eso, solamente está cerrado.
Los trámites del Registro Civil Central son los que incluyen una serie de procedimientos que son considerados derechos fundamentales por parte de los ciudadanos españoles que van desde el registro del nacimiento de españoles que sucede en el extranjero o el de los extranjeros que adquieren la nacionalidad española, así como matrimonios secretos o que son celebrados en el extranjeros con personas que después terminan adquiriendo la nacionalidad, así como las defunciones producidas en el extranjero.
Una solución muy necesaria
Deseamos que esta situación termine solucionándose con esta decisión por parte de la administración, que así podría atajar esta situación nefasta que han tenido que soportar los ciudadanos en todos estos meses. No es de recibo que se tenga sin la debida atención a los ciudadanos a la hora de ser atendidos. A pesar de la reacción tardía por parte, si que es de celebrar que desde la dirección general de Seguridad Jurídica al final hayan terminado por afrontar esta situación y darle una solución muy necesaria.
En España la administración de Justicia sigue padeciendo esos rigores y aprietos presupuestarios y una lentitud que parece que, gobierne quien gobierne es un mal por el que todos los ciudadanos debemos de pasar.

